martes, 19 de noviembre de 2013

Gastos totales Sri Lanka

En total he estado 26 días en Sri Lanka y me he gastado contando todo 298€ lo que se traduce en unos 11'5€/día


ALOJAMIENTO à 120€  (los precios son por noche)
  •          Negombo à Negombo Beach Hostel : 500 LKR (3 noches)
  •      Anuradhapura à Lievis Tourist Accommodation: 1500 LKR (2 noches)
  •      Dambulla à Oasis Tourist: 800 LKR (1 noche)
  •      Kandy à YMCA: 600 LKR (7 noches)
  •      Haputale à Gap Holiday Inn: 800 LKR (2 noches)
  •      Ella à Peter’s Inn: 1000 LKR (3 noches)
  •      Nuwara Eliya à Victoria Inn: 1300 LKR (1 noche)
  •      Polhena (Matara) à Sunny Lanka: 1000 LKR (2 noches)
  •      Mirissa à Ever Green Guesthouse: 1000 LKR (4 noches)


ENTRADAS à 80€

Sri Lanka no es nada barata en este sentido.

  •           Ruinas de Anuradhapura: 3250 LKR
  •      Mihintale: 500 LKR
  •      Templo de Oro en Dambulla: 1500 LKR (actualmente 1550 LKR)
  •      Roca de Sigiriya: 3900 LKR
  •      Jardín Botánico de Peradeniya: 1100 LKR y estudiantes 825 LKR
  •      Danza típica en Kandy: 500 LKR
  •      Templo del Diente de Buda en Kandy: 1000 LKR
  •      Parque del Palacio Real en Kandy: 100 LKR
  •      Orfanato de elefantes Pinnawala: 2500 LKR
  •      Lipton’s Seat en Haputale: 50 LKR/persona y 100 LKR/vehículo
  •      Fábrica de té de Dambatene en Haputale (no entramos): 250 LKR
  •      Fábrica de té Halpewatte en Ella: 200 LKR


COMIDA Y BEBIDA à 36'8€

No hago la media diaria porque los primeros días comí muy poco y luego únicamente hacía el desayuno y la cena.  Algunos precios que pagué por comidas y bebidas:

  •          Kottu con verdura y huevo: 160-200 LKR
  •      Kottu con verdura y pollo: 180 LKR
  •      Arroz con verdura y pollo: 180-200 LKR
  •      Rotti con verdura y huevo (en restaurante turístico en Ella): 300 LKR
  •      Mini plátano: 3-8 LKR
  •      Mandarina: 45-50 LKR
  •      Naranja: 35 LKR
  •      Coco: 30-50 LKR
  •      Té con leche: 25-35 LKR
  •      Agua 1 litro: 60-70 LKR (en puestos)
  •      Agua 1’5 litros: 65-80 LKR (en supermercados)
  •      Agua 5 litros: 150 LKR

En Ella, Mirissa y Galle los precios de las comidas están por encima de la media. También en el restaurante con más pinta local que encuentres.


TRANSPORTE à 16€

  •         Buses (todos públicos, sin aire acondicionado): 6'7€

o   Aeropuerto-Negombo: 30 INR
o   Negombo-Lewis place (Negombo): 16-17 LKR
o   Negombo-Kurunegala (3 h): 84 LKR
o   Kurunegala-Anuradhapura (2h y 30 min): 140 LKR
o   Anuradhapura-Mihintale (30 min): 30 LKR (mismo precio vuelta)
o   Mihintale-Dambulla (1h y 30 min): 123 LKR
o   Dambulla-Sirigiya (30 min): 32 LKR (mismo precio la vuelta)
o   Dambulla-Kandy (2 h): 94 LKR
o   Kandy-Peradeniya (25 min): 17 LKR
o   Cruce Cementerio de Peradeniya-Kandy (20 min): 13 LKR
o   Kandy-Cruce Pinnawala (1 h y 20 min): 64 LKR
o   Pinnawala-Cruce Pinnawala: 17 LKR
o   Cruce Pinnawala-Kandy: 59 LKR
o   Fábrica de té Dambatene-Haputale: 28 LKR
o   Ella-Cruce Halpewatte: 17 LKR
o   Demodara-Ella: 30 LKR
o   Cascada de Ravana-Ella: 20 LKR
o   Nuwara Eliya-Kandy (3 h): 113 LKR
o   Polhena-Mirissa: 20 LKR
o   Mirissa-Galle: 65 LKR
o   Galle-Mirissa: 62 LKR
o   Mirissa-Weligama: 20 LKR
o   Negombo-Lewis Place: 17 LKR
o   Negombo-Aeropuerto: 25 LKR

  •          Trenes:  3'7€

o   Kandy-Haputale (3ª clase, 5 h y 30 min): 115 LKR
o   Haputale-Ella (3ª clase, 1 h y 25 min): 25 LKR
o   Ella-Nanuoya (2ª clase, 2 h y 30 min): 110 LKR
o   Kandy-Colombo (3ª clase, 3 h y 30 min): 110 LKR
o   Colombo-Matara (3ª clase, unas 4 h): 130 LKR
o   Weligama-Colombo (3ª clase, 3 h y 30 min): 120 LKR
o   Colombo-Negombo (3ª clase, 1 h): 40 LKR

  •          Tuk-tuk: 2'8€

o   Trayecto interno Anuradhapura: 300 LKR
o   Cruce Pinnawala-Pinnawala (6 km): 200 LKR

  •          Furgoneta-taxi: 1'14€

o   Haputale-Lipton’s Seat (17 km): 600 LKR /3 personas
o   Nanuoya-Nuwara Eliya (10 km): 600 LKR/6 personas

  •          Bici: 1'6€

o   Alquiler 8 horas en Anuradhapura: 300 LKR


OTROS (internet, guías, tarjeta sim, comisiones...)à 45'2€


Comida, transporte, seguridad...en Sri Lanka


COMIDA

Para los que se preguntan qué comía en Sri Lanka.

Al principio fue un desastre. Los primeros días comí muy poco. No tenía hambre y además no sabía a dónde entrar ni qué pedir. Luego ya me normalicé más, me entró más apetito y siempre hacía el desayuno y la cena. Las comidas me las solía saltar. Si tenía hambre comía algo relleno de verdura.

Los platos estrella en el país son el “arroz con curry” y el “Kottu”. Se pueden encontrar en cualquier restaurante y todos ofrecen la opción de “take away”, llevártelo fuera. Solo comí arroz con curry el último día. La palabra curry me quitaba todas las ganas. Pero la verdad es que estuvo muy bueno, solo la cebolla estaba picante.


En cambio, comía de vez en cuando arroz con verdura y pollo.


Pero lo que comí sobretodo y no me cansé y ya echo de menos, es “Kottu”. Fue lo primero que probé en Sri Lanka la primera noche. El Kottu es como unos fideos de pan y va acompañado de verdura y luego puedes añadirle huevo o pollo y a veces hasta pescado (lo que no he probado). También se puede comer con tomate. Buenísimo. Además es de los platos más baratos.

Está un poco picante pero bueno, si lo pides no-picante tienen más consideración normalmente.


La primera vez que lo pedí en un restaurante me llevé un buen susto porque para preparar el plato utilizan una placa metálica en cada mano para mezclar todo contra otra placa metálica, lo que produce bastante ruido.

Por otra parte están los “rotti”. Es como una masa fina de pan relleno de cualquier cosa: verdura, huevo, chocolate, pollo, plátano…


Luego, en casi todas las tiendas tradicionales y pastelerías/panaderías se pueden comprar como rosquillas/empanadas/rollitos rellenos de verdura (todo esta relleno de verdura) un poco picante. Hacen bien el apaño si tienes un poco de hambre y tan solo cuestan unos 35 LKR.

También puedes encontrar casi en cualquier parte mini-plátanos, cocos, melón, mango

Y la bebida estrella, por supuesto, es el té. El té negro con leche y azúcar…¡pero qué bueno!

Así que mi dieta en Sri Lanka se compuso sobretodo de Kottu, plátanos (eso de no tener cuchillo reduce mucho las opciones), galletas y al final “cosas” rellenas de verdura.

Y los domingos cierra todo antes. No sé exactamente a qué hora pero me ha pasado de ir a buscar algo de cenar sobre las 7pm y no poder comprar nada.


TRANSPORTE

Hay dos formas de moverse por el país: autobús y tren. A mí siempre me ha gustado más viajar en tren pero en este caso hay ciertas zonas del país donde éste no llega, como la zona norte o este sobre todo.

Si viajas en tren, hay tres opciones: 1ª, 2ª y 3ª clase. Siendo la 1ª la más cara y la 3ª la más barata. Normalmente los billetes en 3ª clase son más baratos que los de cualquier autobús para hacer la misma ruta aunque no más rápidos. A veces más lentos. Tampoco hay mucha frecuencia mientras que para coger un autobús, sin saber el horario, nunca he tenido que esperar mucho.

Comprar un billete en 3ª clase (incluso en 2ª creo, aunque creo que se puede pagar a parte por el asiento) no te garantiza un asiento. Más de una vez me ha tocado ir de pie un buen rato hasta que me he podido sentar. Además el billete te vale para cualquier tren del día.

En 3ª clase no hay revisores. Para entrar al andén, tienes que enseñar tu billete a un revisor y cuando llegas a tu parada y sales, tienes que entregar tu billete al revisor de la salida. En cambio, la única vez que viaje en 2ª clase sí que pasó un revisor.

No tuve una buena experiencia intentando comprar un billete el día anterior así que lo mejor es comprarlo el mismo día una hora o media hora antes de la salida del tren. A veces no abren antes de media hora.

Los vagones por dentro están bien. Normalmente son asientos acolchados en todas las clases aunque en 3ª no están limitados así que cuando el vagón va a tope, no es extraño ver sentados por ejemplo tres personas donde debería haber dos. Una vez me tocó viajar en un vagón con asientos de madera. No muy cómodos para viajes largos…


En el siguiente enlace se pueden ver los horarios y precios de los trenes en Sri Lanka:

http://www.eservices.railway.gov.lk/schedule/homeAction.action?lang=en


Respecto al bus, solo puedo hablar de los del gobierno ya que no he cogido ni uno solo privado (más pequeños, con aire acondicionado pero más caros y no necesariamente en mejor estado).

La verdad es que desde el principio me gustó viajar en bus en Sri Lanka, siempre que no me tocase ir de pie…


El billete se paga en el mismo bus pero no al conductor. Entras y cuando se pone en marcha, un revisor te preguntará a dónde vas y entonces te dará un papelito con el precio.

Me resultó curioso que a veces las mujeres a las que les tocaba ir de pie, dejaban sus bolsos a otras mujeres que iban sentadas y diría que no siempre conociéndose. A mí una vez una mujer me guardo la mochila pequeña.

En las estaciones de autobuses no hay problemas para encontrar tu bus. Normalmente hay un panel encima de cada andén con los destinos, tanto en su alfabeto como en el nuestro, y sino cualquier revisor te ayudará a encontrarlo.

No siempre es necesario ir a la estación principal de autobuses para coger el bus. Si vas a una ciudad medianamente grande, basta con ponerte en la carretera principal y mover el brazo cuando pase el autobús. Antes de subir el revisor te preguntará a dónde vas y si paran allí te dejará subir. Si no sabes bien cuando tienes que bajarte, él te avisará.

El autobús es el amo de la carretera, ya se pueden apartar todos los tuk-tuk (más lentos) porque va a pasar si o si y para ello pitara y zigzagueara todas las veces que haga falta.

Suelen tener música puesta y la parte del conductor está decorado con estatuas/imágenes de buda.

Respecto al equipaje, encima de los asientos hay para dejar los bultos pequeños y luego, junto al conductor hay un espacio que es donde siempre he dejado la mochila grande. No suele haber problema porque los locales viajan con poco.


Me ha pasado que a veces, valiendo por ejemplo el billete 123 LKR, que solo me hayan cobrado 120 LKR o por el contrario darles por ejemplo 130 LKR y te devuelvan menos de 7 LKR porque supongo no tienen más rupias sueltas.


SEGURIDAD Y SITUACIONES QUE SE PUEDEN DAR VIAJANDO SOLA COMO MUJER

Sri Lanka es un país muy seguro. En ningún momento he usado ninguno de los 3 candados que he traído ni me he puesto la riñonera portadocumentos por debajo de la ropa. Realmente nunca he tenido sensación de inseguridad.

Los lugareños son en general gente muy amable. Siempre que les he pedido ayuda me han ayudado o al menos lo han intentado. En sitios menos concurridos te sonríen y te dicen “hello” o “good morning”. Los tuk-tuk y los cazaturistas enseguida se retiran cuando rechazas su oferta, no te agobian.

De todos modos, solía estar en mi alojamiento para cuando se hacía de noche y  a partir de entonces solo salía para cenar.

Pero todo no podía ser bonito y he tenido algún momento desagradable por ser una mujer viajando sola.

En un autobús me encontré con que mi compañero de asiento tenía la mano demasiado larga. Y a pesar de lanzarle una mirada asesina y decirle un par de veces que parase, no quiso darse por enterado y finalmente tuve que decirle al revisor. No volvió a tocarme un pelo.

Ese mismo día, ya de noche, mientras buscaba un sitio para cenar, un chico se me acercó y me dijo de irnos a un hotel. La situación me pareció tan irreal, además habiendo sucedido lo del manolarga unas horas antes, que esta vez me lo tome a medio risa. Siguió al poco su camino sin que la situación se volviese fea.

Incluso, hubo un día en que un señor que podría ser mi abuelo, intentó cogerme la mano cuando le respondí que no estaba casada. Lo que me faltaba.

Luego ha habido algún otro caso de chicos pidiéndome el teléfono o mi facebook o invitarme a sus casas con su familia. Incluso un conductor de tuk-tuk que después de hablar un rato me dijo que me llevaba gratis.

Y también chicos bien majos que solo querían hablar un rato.

Al final, unos casos desagradables aislados no quitan lo que realmente es, un país con gente realmente amable.


TELECOMUNICACIONES
  •   Tarjeta Sim
Compré una tarjeta sim con la compañía Dialog por 1300 LKR que venía con 550 LKR para llamadas y mensajes y con 300 LKR para 1’5 GB de datos que supuestamente tenía que durar un mes.

Pues bien. Por la calle vi carteles de tarjetas sim gratis así que diría que se puede conseguir la tarjeta como tal por muy poco dinero. Quizás el aeropuerto no sea el mejor sitio. Además, de los 30 días que me tenían que durar los datos, solo me duraron 18. Y no solo eso, se comió todo el dinero que tenía para las llamadas…

Por otra parte, las aplicaciones solían funcionar bien pero google o páginas web podían llegar a ser muy exasperante. Cuando mejor funcionaba era temprano por la mañana y tarde por la noche.
  •  Wifi
Deja mucho que desear, al menos en los sitios donde me aloje. Diría que la mayoría de los alojamientos tienen wifi.
  •  Cyber
Menos en uno, los demás sitios donde me conecté tenían una velocidad más o menos aceptable.
Suele costar unas 60LKR/hora.


ENCHUFE

En Sri Lanka no hace falta un adaptador de enchufe. Su enchufe no es exactamente como el nuestro ya que tiene tres agujeros que forman un triangulo.


Pero en los dos agujeros de abajo encajan nuestros enchufes. A veces directamente pero la mayoría de las veces hay que meter un boli  en el agujero de arriba y apretar como un botón que tiene dentro y a la vez meter nuestro enchufe en los de abajo.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Colombo y despedida de Sri Lanka

Mi tiempo en Sri Lanka se terminaba así que puse rumbo a donde comenzó todo, a Negombo. Como tenía que hacer transbordo de tren si o si en Colombo, la capital, decidí dedicarle un par de horas.

Había leído que no merecía la pena y vale que en dos horas apenas ves algo de un lugar tan grande como Colombo pero sí que me dio la impresión de que si te vas del país sin ver la capital, no te pierdes mucho. Aunque tampoco me pareció una ciudad caótica u horrorosa y como no deje de ver otro sitio por “ver” Colombo, no me pareció tiempo perdido.

Además tengo que admitir que por no llevar la visita bien preparada me quede sin ver, estando muy cerca, el faro o la fachada del museo nacional.

Desde Mirissa tuve que ir en bus hasta Weligama, apenas unos kilómetros hacia el oeste para poder coger el tren, ya que por la estación de Mirissa pasan muy pocos. Una vez más compré billete en 3ª clase y por suerte pude estar sentada las 3 horas y media que duro el trayecto aunque aquello fue un horno.

En Colombo, en la estación de Fort, guarde la mochila en la “cloak room” y me fui primero a ver la zona de los rascacielos y edificios oficiales.


Antiguo Parlamento

Desde allí baje por la “Galle Road” bordeando un rato la costa hasta llegar al parque Viharamahadevi. Éste me decepcionó un poco. Me esperaba un parque más cuidado y que el  museo y quizás otros edificios importantes que tiene se viesen bien pero estaban todos tras una valla y realmente no vi nada atrayente. Luego pensé que quizás lo interesante estuviese por detrás, en la otra calle. Pero la verdad es que el calor me tenía completamente aplanada y la otra calle iba al contrario de mi recorrido así que…

Mientras volvía, en otro lado del parque, me encontré con el ayuntamiento que me recordó en cierta forma a la Casa Blanca de EEUU.


Mi siguiente parada fue un pequeño lago que hay en la ciudad donde por una pasarela se puede llegar al templo de Sima Malaka y un poco más adelante por un puente al “Children’s Park” (parque de los niños) que una vez más estaba lleno de parejas ocupando todos los bancos disponibles.

Templo

Parque

Y desde allí ya puse rumbo otra vez a la estación de tren. En total unas dos horas y media de recorrido.

Para llegar a Negombo, cogí otro tren que en una hora me dejo allí y esto ya era terreno conocido.

Me hizo ilusión volver a estar en el mismo alojamiento de los primeros días, que para mí ha sido el mejor de todos los que he estado en Sri Lanka. No por el estado de la habitación (que también bastante bien) si no porque realmente se siente un ambiente acogedor con los dueños. Esta vez me quede en una habitación de cinco camas compartiéndola con Shena, una canadiense que venía de estar nada menos que 9 meses en la India y ahora quería conseguir un nuevo visado en Sri Lanka para volver al menos otros 3 meses. Está claro que le encanta la India. Un buen impulso para mi comienzo allí.

A la mañana siguiente Manjula, el propietario del hostal que estaba de paso, nos llevo a una pareja francesa y a mí hasta la estación de autobuses en su coche (en el que no fue mi chubasquero que me lo olvidé en la habitación...podría haber sido peor). Y allí un autobús me llevó hasta el aeropuerto.

Tengo que admitirlo, tenía ganas de empezar mi aventura en la India pero me daba un poco de pena dejar Sri Lanka. Todo empieza y todo acaba.

Próximo destino: ¡India!


INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 176 LKR

- Bus Mirissa-Weligama: 20 LKR

- Tren Weligama-Colombo (3 horas y media): 120 LKR

- Taquilla estación de tren Colombo Fort: 56 LKR

- Tren Colombo-Negombo (1 hora): 40 LKR

- Bus Negombo-Lewis place: 17 LKR

- Alojamiento: Negombo Beach Hostel (el mismo que las dos primeras noches)
  • Habitación compartida 5 camas: 500 LKR
  • Comentarios: sin duda el mejor alojamiento de todos los que he estado en Sri Lanka. Quizás las habitaciones no sean las mejores, aunque están muy bien, pero sin duda el trato con los propietarios si. Las comidas están muy bien de precio (y muy buenas), quizás por debajo de la media incluso. Y en el precio viene incluido un desayuno básico (el único sitio de los que he estado) y la mujer que lleva alojamiento te ofrece te con leche gratis durante el día. ¿Qué más se puede pedir?

sábado, 16 de noviembre de 2013

Galle

Galle superó todas mis expectativas. Es uno de esos lugares en el que no puedes parar de hacer fotos. Es pequeña y solo estuve un par de horas pero me encantó.

Fui una mañana desde Mirissa, en un bus que en una hora me dejo allí.

Una parte de Galle, el centro histórico, forma una península fortificada, por los holandeses, con una pequeña ciudad colonial dentro, muy bien conservada. Apenas unas cuantas calles pero es completamente diferente de lo que he visto hasta ahora en Sri Lanka. Es también Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Foto de Google

Una vez crucé la muralla, en cuanto pude subí a ella y rodeé todo el fuerte. Eso fue lo mejor. Las vistas eran increíbles: a un lado el mar con sus aguas cristalinas junto a la muralla, y al otro lado la ciudad.





Cuando acabé el rodeo, me dediqué a callejear. Las calles son muy tranquilas, apenas pasan unos cuantos tuk-tuks y coches. Pocos turistas, pocos locales. Hay unos cuantos museos, joyerías, mezquitas, iglesias, tiendas, hoteles y restaurantes. Y los precios por encima de la media.






Mi idea era ir después andando hasta una pagoda a unos 6 km pero aunque había dormido más de lo normal, estaba un poco agobiada con el calor y me sentía con pocas fuerzas así que me fui directamente a la estación de autobuses para volver a Mirissa y seguir haciendo "nada". 



INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 176 LKR

- Bus Mirissa-Galle (1 hora): 65 LKR

- Bus Galle-Mirissa (50 minutos): 62 LKR


jueves, 14 de noviembre de 2013

Mirissa

Un corto trayecto en bus me dejo en Mirissa, destino playero más popular que Polhena, al menos de cara al extranjero.

Quería quedarme en un alojamiento que había fichado por internet pero después de vueltas y más vueltas y preguntar, no fui capaz de encontrarlo. Así que finalmente acepte ver una habitación que me ofrecía un local. Me gustó nada más verla pero me pidió 1500 LKR. Le dije que no podía pagar más de 1000 LKR (y era verdad, andaba justísima de dinero si no quería volver a sacar, y entre la comisión y que el cambio se había vuelto peor, prefería evitarlo). Como le comenté que igual me quedaba 4 noches, aceptó dejarme a 1000 LKR la noche si me quedaba 4 noches. ¡Y ahí me quede! 

Mi habitación es la segunda planta

No tardé en ir a ver la playa que estaba a tan solo 150 metros cruzando un canal y la carretera principal.


Y no podía ser más diferente de la de Polhena. Aquí no había ninguna barrera de coral que rompiese las olas y la playa tenía unos 800 metros de largo, además de que aunque no muchos (parece que la temporada alta empieza ahora) aquí sí que se veían a unos cuantos turistas. La mayoría parejas. Ni medio problema de espacio para poner la toalla.

Hacia un lado
y hacia el otro

Hacía demasiado calor a esas horas y no había sombras así que pasé las horas centrales bajo el ventilador de mi habitación. No soy mucho de playa y aunque la tengo a tan solo una hora de Vitoria, puedo contar las veces que he ido. Lo de tomar el sol definitivamente no es lo mío pero el agua es otro tema.

A las 4:30pm, cuando el sol ya estaba bajando, me acerqué otra vez a la playa, deje mis cosas en la arena (siempre con un ojo sobre ellas pero realmente no he visto inseguridad en ese sentido, además de que hay poca gente y se ven bien desde el agua) y al agua pato!

Me pareció que el agua de Polhena estaba algo más caliente pero vamos, nada que ver con la temperatura del mar en el cantábrico. Aquí no titubeas. Yo había venido a Mirissa a relajarme, a descansar pero tuve que olvidarme durante un rato de eso si quería ir un poco mar adentro, pasando el punto de donde rompen las olas…Entre las olas y la resaca acabé revolcada, cansada y casi sin bikini. Eso sí, me lo pase pipa.

Qué bien se lo montan los guardacostas

Al día siguiente a las 7:30am, cada día me superaba más, me recorrí la playa de arriba abajo. Hay menos chiringuitos a pie de playa de los que creía. Pensando que la marea estaría baja a esas horas, mi intención era pasar a una isla que hay al final de la playa pero no hubo suerte (en ningún momento).


Después de otro chapuzón (no salí mejor librada…) fui a por mi segundo coco! El día anterior había encontrado el alojamiento que buscaba al principio…pero demasiado tarde. Tienen también una tienda con comida a la que recurrí cada vez que quería comprar algo. Pues venden cocos a solo 30 LKR la pieza.


La línea horizontal roja en la parte de arriba
marca el nivel al que llego el tsunami en el 2004

Mis días en Mirissa los pasé así. Yendo a la playa temprano por la mañana y luego al final de la tarde, mientras en las horas del medio descansaba, leía, escribía o me conectaba a internet. Que duro…

La actividad estrella es la de ir a ver ballenas. No sé por qué no le hice mucho caso a la idea. Por una parte supongo que por el dinero (tendría que haber sacado del cajero si o si en ese caso aunque no tenía ni idea de cuánto valía la excursión. La última noche un argentino me dijo que en Mirissa pedían entre 4000 y 6000 LKR pero que en Weligama, el pueblo de al lado, lo iban a hacer por 2000 LKR) y por otra porque un francés que fue me dijo que solo habían visto una.


INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 176 LKR

- Bus Polhena-Mirissa: 20 LKR

- Alojamiento: Ever Green Cabanas & Restaurant
  • Dirección: desde el cruce entre la carretera principal y Udapila Road, a unos 50-100 metros dirección Matara por la carretera principal hay que girar a la izquierda. Justo donde acaban los edificios, en la esquina de un restaurante, hay un mini camino de tierra (2 metros) que te lleva a un pequeño puente que cruza un río/canal. Cruzándolo y andando unos metros hay un edificio de tres pisos a la derecha y luego una casa de una planta a la izquierda que es la casa familiar y dueños del alojamiento. Desde la carretera principal se puede ver un cartel con el nombre si no giras en el restaurante.
  • Habitación doble con baño privado, ventilador, mosquitera, toallas y “wifi”: 1000 LKR
  • Comentarios: la habitación estaba muy bien. Como tal la mejor de todo el viaje. Con armario, tendedero, ventilador, mesilla, silla, mosquitera, toallas, papel higiénico y balcón (sin vistas a la playa). Los puntos negativos: esta vez las rendijas hacia la calle son verticales y llegan hasta el suelo así que alguna que otra hormiga hay por la habitación, se oye bastante el ruido de la carretera principal, no hay agua caliente, todos los días había al menos dos cortes de luz que a veces duraban hasta una hora, no hay wifi en la habitación así que hay que ir a la casa familiar (no me suponía un gran problema tampoco) a unos 30 metros para utilizarlo y no brilla por su rapidez.

 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Polhena y Matara

Una vez conseguido el visado de la India, ya nada me retenía ni en Kandy ni en esa parte del país. Así que a la mañana siguiente bien temprano, a las 6:30 cogí un tren que en tres horas y media me dejo en Colombo, la capital. Allí cogí otro tren que salió media hora tarde y que en cuatro horas (una hora más de lo que se suponía que tardaba) me dejo en Matara, al sur del País. Esta vez viaje en tercera clase otra vez y por suerte solo me toco estar una hora de pie de las casi ocho que duro el viaje. ¡En el segundo tren incluso tuve una mini conversación en alemán con un local! Mi pobre alemán se me está olvidando…

Calle principal de Matara

Pero Matara no era mi destino final, sino Polhena, a unos 3 km de la estación de tren. Cuando llegué a la estación había tormenta. Cubrí la mochila, me puse el chubasquero, ignoré a los tuk-tuk y me fui a la carretera principal a ver si algún bus me acercaba al cruce de Polhena al menos. Pero no tuve suerte y burra de mí me fui andando. Al menos dejo de llover por el camino.

Tenía fichado un alojamiento pero cuando estaba cerca, me llamo desde una terraza la dueña de otro así que fui y después de contarles que el otro me costaba 900 LKR (en habitación compartida de 4 camas), me ofrecieron una habitación privada con baño por 1000 LKR, así que me quede.

Polhena, se puede decir que es como un barrio de Matara con 4 casas desperdigadas y una pequeña playa de unos 150 metros de largo. Y aunque tenía la playa a tan solo 200 metros, llegué tarde, con el cielo relampagueando y echa un desastre así la tuve que dejar para el día siguiente.

¡Y al día siguiente a las 8:30 ya estaba allí (aunque ya me hubiese gustado a mí dormir más)!
No os penséis que es una playa de estas con aguas cristalinas y arena blanca, para nada pero con esa temperatura del agua no te cuesta ni cinco segundos meterte. A unos 200 metros de la orilla hay una barrera de coral por lo que las olas grandes rompen allí y a la orilla llegan solo las pequeñas.


Anduve un poco por el agua para aquí y para allá y me senté un rato en la arena a disfrutar de la vista. Ahí estábamos unos pocos locales y yo, la única extranjera. Y de repente, ¡un par de socorristas! Al ser un país en vías de desarrollo, la verdad es que no pensé que hubiese en ninguna playa. Pero el entretenimiento llegó al poco rato cuando vi a un monitor de socorrismo instruir a un futuro socorrista.

Mientras, veía como las chicas locales se metían al agua con ropa normal, incluso en vaqueros…Eso tampoco me lo esperaba ya que aquí a la hora de vestir no tienen ningún problema en enseñar las piernas hasta las rodillas y los brazos e incluso parte de la espalda y estomago cuando llevan puesto el sari. Ver más tarde a una mujer local en bañador me animo y para dentro que me fui. Divinamente.

Al mediodía me fui a ver Matara, la principal ciudad del sur junto con Galle. Sin tener mucho para ver, la península que forma en la costa es agradable para pasear y tiene algún lugar interesante como el Fuerte Holandés o el templo de Parey Duwa al que se llega a través de un puente en el mar, además de las vistas hacia el mar.




La estación principal de autobuses esta nada más cruzar el puente hacia la península por lo que hay mucho ajetreo pero si te adentras un poco ya solo quedan zonas residenciales tranquilas.

Imposible no responder al "hello" de estas dos niñas.
En Sri Lanka es obligatorio el uniforme en los colegios.

De vuelta en Polhena me fui a ver la puesta de sol y leer un rato a la playa donde esta vez había más locales bañándose e incluso dos extranjeros. Dos locales me dieron conversación durante un rato hasta que oscureció.


A la mañana siguiente, bien temprano, me di un último chapuzón y puse rumbo a mi siguiente destino, a tan solo unos 7 km.



INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 176 LKR

- Tren Kandy-Colombo (3 h y media, 3ª clase): 110 LKR

- Tren Colombo-Matara (3h pero 4h y media, 3ª clase): 130 LKR

- Alojamiento: Sunny Lanka
  • Dirección: 93, Polhena Road.
  • Habitación doble con baño privado, ventilador, mosquitera y wifi: 1000 LKR
  • Teléfono: 0412223504/0714135775
  • Comentarios: La única pega que tenía la habitación era que como en Ella, las ventanas y puerta tenían encima rejillas directamente a la calle. Por lo demás, estaba bastante bien. Con tendedero y escritorio. Pero solo hay agua fría. El wifi llegaba fatal a la habitación y en la zona común se cogía buena señal pero no sé por qué funcionaba bastante mal.