viernes, 14 de febrero de 2014

Gastos totales Tailandia

En Tailandia he pasado 21 días en los que me he gastado un total de 302 € o lo que es lo mismo, aproximadamente  14’4 €/día.

ALOJAMIENTO à 83’33 € = 4’9 €/noche (los precios a continuación son por noche)       

  • Koh Tao (4 noches) à Tao Guesthouse: 300 baht
  • Railay (2 noches) à Sai Thong Resort: 300 baht
  • Koh Phi Phi (2 noches) à Phi Phi Backpackers: 300 baht
  • Kanchanaburi (4 noches) à Canaan Guesthouse: 150 baht
  • Bangkok (5 noches) à Clean & Calm Guesthouse: 120 baht


ENTRADAS à 35’2 €               

Koh Phi Phi:
  • Entrada a la isla: 20 baht
  • Tour Maya beach 2pm-6:30pm (+ lata de coca cola, botella de agua, piña, arroz frito con verdura y gafas y tubo de buceo): 350 baht
  • Entrada Maya beach: 100 baht
  • Mirador: 20 baht

Kanchanaburi:
  • Museo Centro Ferroviario Tailandia-Birmania: 120 baht (+ café o té incluido)
  • Cascadas de Erawan: 200 baht
  • Cueva “Wat Tham Khao-Poon”: 20 baht

Bangkok:
  • Templo “Wat Suthat”: 20 baht
  • Templo “Wat Ratcha Natdaram”: 20 baht
  • Templo “Wat Tri Thotsathep”: 100 baht
  • Gran Palacio: 500 baht
  • Templo “Wat Pho” (con botella de agua incluida): 100 baht
  • Sarong para “Ananta Samakhom Throne Hall”: 50 baht
  • Taquilla “Mansion Vimanmek”: 20 baht



COMIDA Y BEBIDA à 73’34 € = 3’49 € / día

Notablemente mas caro en las islas y Railay que en Bangkok y Kanchanaburi.


TRANSPORTE à 86’15 € 
Islas:
  • Barco + ferry Bangkok-Koh Tao (agencia: Lomprayah): 1050 baht
  • Ferry Koh Tao-Suratthani + bus Suratthani-Krabi + barca Krabi-Railay: 850 baht
  • Ferry Ton Sai-Koh Phi Phi: 400 baht
  • Ferry + bus Koh Phi Phi-Bangkok: 720 baht

Zona Kanchanaburi:
  • Bus estación de bus sur Bangkok-Kanchanaburi: 110 baht
  • Bus Kanchanaburi-Museo “Hell Fire Pass”: 50 baht
  • Bus museo “Hell Fire Pass”-cascada Sai Yok Noi: 20 baht
  • Tren Nam Tok–Kanchanaburi: 100 baht
  • Bus Kanchanaburi-Cascadas de Erawan: 50 baht
  • Bus cascadas de Erawan-Kanchanaburi: 50 baht
  • Alquiler bici 1 día en Kanchanaburi: 30 baht

Mercado Flotante de Damnoen Saduak:
  • Bus Kanchanaburi-BangPae a las 5:45am (2 horas): 40 baht
  • Bus 78 BangPae-Mercado Flotante de Damnoen Saduak (30 min): 22 baht
  • Bus 78 Damnoen Saduak-estación de bus sur Bangkok (2’5 horas): 73 baht

Bangkok:
  • Bus 511 Ratchadamnoen Klang Road (Khao San)-estación de buses sur: 15 baht
  • Bus 511 estación de bus-Ratchadamnoen Klang Road (Khao San): 15 baht
  • Bus 3 Sam Sen Road (Khao San)-Mercado de Chatuchak: 6’75 baht
  • Bus 3 Mercado de Chatuchak -Sam Sen Road (Khao San): 6’75 baht
  • Bus 511 Ratchadamnoen Klang Road (Khao San)-Embajada de Bangladesh (Phatthanakan Road): 17 baht
  • Bus 508 zona centros comerciales-zona gran palacio: 7 baht
  • Barco express Embajada Bangladesh-Prasan Mit University : 14 baht
  • Barco express Wat Saket- Prasan Mit University: 10 baht
  • Barco express Prasan Mit University-Embajada Bangladesh : 12 baht
  • Barco express Embajada Bangladesh-Wat Saket: 16 baht
  • Barco express Wat Saket-Central World Plaza: 12 baht
  • Skytrain Asok-Chit Lom : 25 baht


OTROS (tarjeta sim, recarga, donaciones, peluquería…) à 23’9 



domingo, 9 de febrero de 2014

Bangkok

En Bangkok pasé un total de seis días y medio y aún así no me dio tiempo a ver todo lo que tenía pensado. También es verdad que me lo tomé con bastante tranquilidad.

Bangkok es una ciudad que atrapa en seguida. Bien organizada, fácil de moverse por ella, limpia, lugareños tranquilos y amables, buena comida y por todas partes, mercados y centros comerciales para comprar hasta hartarte muy barato, templos…

Aunque el primer día que pasé allí antes de ir a la isla de Koh Tao no fue muy allá debido al cansancio de no haber dormido prácticamente nada la noche anterior por el vuelo de madrugada y a que…me timaron. Si, aunque me olía a chamusquina decidí confiar en un una mujer local que me dijo por la calle que ese día era especial y que un tuk-tuk por solo 20 baht, en vez de por 200 baht, me hacía un tour por tres sitios que ese día eran gratis. Es verdad que no pagué en ninguno de los tres sitios, pero dos de ellos son gratis siempre. Y en cuando el tuk-tuk consiguió el bale de gasolina gratis por llevarme a una oficina de turismo a preguntar algo me dejo tirada y cuando salí de un templo ya no estaba. No le había pagado todavía. Supongo que le salía más rentable el bale de gasolina que 20 baht, apenas medio euro. ¡Bienvenida a Tailandia! Pero la verdad es que en el resto del viaje no me volvió a pasar nada parecido y sin problemas.

Para relajarte o leer un rato hay algún que otro parque. El más conocido seguramente sea el de Lumphini, un gran parque con varios laguitos aunque cuando yo fui estaba lleno de tiendas de campañas de los manifestantes. A mí me gustó mucho más el pequeño parque de Santichai Prakan a tan solo cinco minutos andando de Khao San Road y junto al rio de Chao Praya. Como curiosidad, a las 6pm todos los días suena el himno nacional y hay que ponerse de pie mientras suena. No sé si pasa lo mismo en otros puntos de la ciudad.


Para ver la danza tradicional tailandesa sin pagar un solo baht parece que lo mejor es ir al Santuario de Erawan (Erawan Shrine). Es un santuario hindú al aire libre donde hay una estatua de Phra Phrom, la representación tailandesa del dios hindú Brahma. Aquí un grupo de  mujeres locales bailan danzas tradicionales después de que sean contratadas por fieles que han visto sus plegarias contestadas. Es muy curioso. Hay una lista de precios de la danza, cuanto más bailarinas tomen parte más hay que pagar. Los fieles que las han contratado (casi continuamente) se ponen de rodillas rezando y mirando a la estatua de Phra Phrom mientras ellas bailan detrás durante un par de minutos o menos.


Y por supuesto, no me olvido de la famosa calle de Khao San Road. Aquí y en sus alrededores es donde la mayoría de los viajeros se alojan. Es la principal calle turística. Durante el día no tiene mucho movimiento pero durante la noche se llena de puestos de comida, de ropa, colores, gente tomando algo en las terrazas y lugares para darte un masaje tailandes. Aunque a mí me gustaba más la calle paralela de Rambuttri que poco tiene que envidiar a Khao San.

Khao San Road

Tampoco me olvido de los mercados y centros comerciales.

De camino a Bangkok desde Kanchanaburi pare en el mercado flotante de Damnoen Saduak. Como me imaginaba, cargar con la mochila resultó ser muy incomodo y apenas estuve allí una hora pero mereció la pena. Este mercado son una serie de canales donde los lugareños venden su mercancía en canoas aunque es tan turístico que está lleno de tiendas en las orillas del canal también. Muy fotogénico. Se me queda pendiente para una mejor hecha segunda visita.



Por suerte pude estar en Bangkok al menos la tarde del domingo dentro del fin de semana. Y no tuve duda en que quería ver: el mercado de Chatuchak de los fines de semana. Situado en el norte de Bangkok se puede llegar en el bus número 3 desde la zona de Khao San. Este mercado es probablemente el más famoso de la ciudad. Es bastante grande y tiene incluso su propio mapa impreso. Se puede encontrar tanto comida como ropa y accesorios. Yo, como de costumbre, me fije más en la comida que en la ropa pero incluso a mí, que no me gusta ir de compras (ropa), me dieron ganas de venir en el futuro exclusivamente a Bangkok con la maleta vacía para llenarla aquí.


Respecto a los centros comerciales visité tres: Terminal 21, Siam Paragon y MBK.

Terminal 21 ya merece la pena solo por su decoración que la verdad fue lo único en lo que me fije y ni idea de los precios. Entrando ya impresiona su larga escalera mecánica de 36 metros pero lo que hace diferente a este centro comercial es que cada planta está decorada basada en ciudades mundialmente conocidas como Roma, Paris, Tokyo, Londres, Estambul o San Francisco. Así, por ejemplo, en la planta de Londres se pueden encontrar la típica cabina o autobús rojo de dos pisos y en la de San Francisco su famoso puente rojo de Golden Gate.


El centro comercial de Siam Paragon es enorme y está compuesto de varios edificios. Yo solo entre a uno y fue un poco una tortura porque la planta baja, nada más entrar, está llena de restaurantes y escaparates de comida de varios países. La planta de arriba es bastante elegante con tiendas como Chanel, Valentino, Dolce & Gabbana…Me sentí bastante fuera de lugar con mis pintas de mochilera (y sin pinta de mochilera…).

Y por último, el MBK que probablemente sea el más conocido de cara al turista. Aquí se venden imitaciones a buenos precios supuestamente. A mí no me gustó mucho.

Lo que nadie puede dejar de visitar estando aquí es el Gran Palacio de Bangkok. En realidad, es un complejo de edificios que fue residencia oficial del rey de Tailandia entre el siglo XVIII y el siglo XX. La primera vista realmente impresiona. Es muy bonito. Estaba tan atontada mirando todo menos el suelo que sin ver el escalón empecé a andar y me caí casi de morros…en Tailandia, no solo en la India, también es importante mirar al suelo!


Lo más destacado dentro del complejo es el templo Wat Phra Kaew donde está el Buda de Esmeralda (Tailandia es un país budista como Sri Lanka). Es el principal icono religioso del pueblo Tailandes. Al entrar al templo sorprende ver lo pequeño que es el buda, unos 45 cm, del que solo se ve el rostro verde porque el resto esta ataviado de oro sobre una grandísima plataforma igual de suntuosa.

Otros edificios dentro del complejo son una estupa dorada, otros templos, oficinas del gobierno, jardines, una maqueta del famoso templo de Angkor Wat en Camboya, el Panteón Real, Chakri Maha Prasat Hall en la Zona de Recepción que en su día fue donde vivía el Rey, etc…

Pero si algo no falta en Bangkok son templos. Los que visité:

Wat Arun o el Templo del Amanecer es de los más conocidos. Yo me contenté con verlo en la puesta de sol en la otra orilla del río. Muy bonito. La próxima vez me acercaré.


Wat Intharawihan tiene un enorme buda dorado al aire libre.


Wat Pho es otro templo muy popular. En su interior hay un enorme buda reclinado de 46 metros de largo y 15 de alto. Impresiona. En la parte trasera del buda hay decenas de recipientes en una fila contra la pared. Por creo que eran 20 baht puedes coger un cuenco con monedas e ir echando una en cada recipiente. Este gesto representa la tradición budista de repartir limosna.


Wat Saket o Monte Dorado es un templo situado en lo alto de una pequeña colina desde el que se tiene unas buenas vistas de la ciudad. Unos 318 escalones en espiral llevan hasta arriba.

Wat Suthat no es tan popular como los anteriores pero merece la pena visitarlo. Fue el primer templo real de Tailandia. En su interior hay un gran buda de ocho metros y unos murales muy bonitos.


Wat Ratchanatdaram es diferente a todos los demás tanto por fuera como por dentro.  Realmente me gustó y lo visitan muy pocos turistas. A través de una escalera de caracol en el medio del templo se accede a los diferentes niveles hasta la azotea desde donde se puede ver parte de Bangkok. El interior es un “laberinto” con unos cuantos pasillos.


Wat Tri Thotsathep fue uno de los templos que me llevo el tuk-tuk del primer día y el primero que vi por dentro. Quizás por eso me sorprendió tanto, sobretodo sus paredes pintadas. Fui yo la única visitante durante el tiempo que estuve allí lo que me lleva a pensar que no suele entrar en el itinerario de los turistas.

En Bangkok también asistí a una clase de introducción a la meditación. Realmente nunca me ha llamado la atención la meditación o el yoga. Pero ya antes de empezar este viaje una amiga me hablo bastante por primera vez sobre ello y una vez en la India tanto locales como otros viajeros me contaron sobre ello. India es un país muy espiritual. Así que cuando leí sobre una clase gratuita de introducción a la meditación en Bangkok, pensé “¿Por qué no?”. Así aparecí en el centro internacional de meditación budista en el templo de Wat Mahathat, al lado del Gran Palacio. Hay clases todos los días a las 7am, 1pm y 6pm y duran dos horas. Una donación al final es bienvenida. Fui a la clase de la 1pm ya que los otros dos horarios me invitaban mucho a dormirme…Junto con un viajero finlandés fuimos los únicos que asistimos a esa hora. Uno de los monjes nos preguntó al llegar si habíamos comido y ante nuestras respuestas vacilantes nos llevó al a cocina del centro y nos invitó a coger lo que quisiésemos. Incluso no contento con lo que nos echamos en el plato, él mismo nos echó más. Veinte minutos más tarde de la hora oficial empezamos la clase en una habitación del sótano teniendo de profesor a un nombre cuyo nombre me resulta imposible recordar.

En dos horas no es que se pueda hacer mucho pero fue interesante. Después de introducirnos al mundo de la meditación, nos quedamos solos en la habitación y nos pasamos 25 minutos andando, de la forma que nos explicó, de un lado a otro de la sala y después otros 30 minutos sentados con las piernas cruzadas, los ojos cerrados, sin apoyar la espalda y tratando de no pensar en nada o como mucho en tu respiración, pero es difícil cuando te empieza a doler la espalda…

Después de Bangkok me he encontrado con más viajeros interesados en este mundo y cada vez siento más curiosidad.

El último día visité los demás sitios que venían incluidos en la entrada del Gran Palacio pero que están en otra parte de la ciudad.

Uno de ellos fue el Salón del Trono Ananta Samakhom. En su momento fue un salón de recepciones dentro del complejo del Palacio Dusit pero hoy en día es un museo. Las mujeres solo podemos entrar con falda larga o al menos que te tapen las rodillas. No valen pantalones largos que es lo que yo llevaba, así que me hicieron comprar un Sarong allí mismo por 50 baht. Hay que dejar la mochila junto con la cámara y el móvil en una taquilla. Tampoco se puede entrar con calzado.


El edificio por fuera es bastante bonito y diferente a lo que vas a ver en el país. De estilo europeo. La decoración del interior también impresiona. La exhibición ya no me gustó tanto. Se exponen tronos, maquetas de barcos reales, palanquines…todo de oro y la verdad es para verlo pero cuando escuchaba las explicaciones (audioguía gratis en ingles) y oía que la mayoría de esos objetos se habían construido apenas hace un par de años para conmemorar el no sé qué del Rey y de la Reina de Tailandia…no podía evitar indignarme. Que hoy en día en un país democrático como Tailandia se permita construir ese tipo de objetos, que no me puedo ni imaginar lo que habrán valido, para honrar a los reyes…pues no me parece ni medio normal. Aunque tengo que admitir que ese dia lo tenia un poco cruzado y que los paneles de madera tallada me gustaron mucho. En la planta de abajo se exponen, entre otras cosas, cuadros con imágenes (animales, personas, paisajes…) hechas con hilos de seda y me encantó. Especialmente me dieron ganas de llevarme uno de los cuadros con colores rosados donde aparecía una mujer de perfil. Precioso.

Muy cerca de este edificio también se puede visitar con la entrada del Gran Palacio la mansión de Vimanmek. Fue un palacio real y es el mayor edificio del mundo construido de madera de teca. Realmente me gusto con toda esa madera. Tuvo que ser un sitio muy acogedor y agradable para vivir.


En cuanto al transporte hay casi de todo: tuk-tuk, taxi, skytrain (BTS), metro (MRT), autobuses urbanos, Chao Phraya Express Boat por el río principal, Saen Saep Express Boat por el canal…¡Incluso bici!

Mi favorito fue sin duda el barco express por el canal de Saen Saep. Debido a una manifestación en contra del actual gobierno no pude coger el bus de vuelta y una mujer local muy amablemente me llevó hasta el muelle donde podía coger este barco o barca mejor dicho. Los revisores cobran bordeando la barca agarrados a una cuerda y hay unas cortinas que los propios viajeros suben (y hay que bajar en las paradas para que pueda salir y entrar la gente) para que no entre el agua aunque alguna vez lo llega a sobrepasar. Y no pierden el tiempo. Una vez era la única viajera en bajar en una parada (y nadie subía) y una revisora me hizo saltar sin llegar a parar del todo la barca.


El skytrain, que es como un metro a nivel, también funciona muy bien. 

Aunque lo más barato para moverse, y lo más conveniente en la zona turística de Khao San Road, sin duda es el autobús pero a la vez es el transporte que más tiempo necesita. Tan baratos que de doce que cogí solo tuve que pagar seis. Y aunque fui y volví al aeropuerto en bus, no tengo ni idea de lo que vale el billete exactamente. Pero todo tiene su explicación. El inteligente del cajero automático del aeropuerto me dio solo billetes de 1000 baht y la revisora del bus que cogí al centro no tenía cambio así que no me cobró. En la vuelta al aeropuerto, una mujer local que iba también en el bus pagó mi billete sin que me diese cuenta. Amabilidad tailandesa…Y luego, debido a una decisión del gobierno hace pocos años, hay algunos autobuses en los que no hay revisor y por tanto son gratis aunque no pude llegar a saber cómo distinguirlos pero tuve la suerte de coger varios de ellos o quizás es que hay bastantes. Lo malo de los buses es que a veces no hacen toda la ruta (creo que ponen un cartel rojo en frente con el destino final aunque nunca me fijaba…) y me quede tirada un par de veces a medio camino.

Otro medio de transporte gratuito que ofrece la ciudad es la bicicleta con “Bangkok Smiles Bikes”. En el parque de Santichai Prakan hay uno de sus puestos con bicis. Tan solo hay que enseñar el pasaporte y ya tienes una bici para moverte hasta que cierren ese día.

Y en Bangkok se terminó mi paso por Tailandia. El norte del país se me queda para la próxima vez.



INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 43’2 baht

- Bus Kanchanaburi-BangPae a las 5:45am (2 horas): 40 baht

- Bus 78 BangPae-Mercado flotante de Damnoen Saduak” (30 min): 22 baht

- Bus 78 Damnoen Saduak-estación de bus sur Bangkok (2’5 horas): 73 baht

- Entrada templo “Wat Suthat”: 20 baht

- Entrada templo “Wat Ratcha Natdaram”: 20 baht

- Entrada Gran Palacio: 500 baht

- Entrada templo “Wat Pho” (con botella de agua incluida): 100 baht

- Taquilla “Mansion Vimanmek”: 20 baht

- Alojamiento: Clean & Calm Guesthouse
  • Dirección: Samsen 3 Alley. Al lado de “The River Guest House” en Google Maps. A unos 10 minutos andando de Khao San Road. Buena zona, muy tranquila.
  • Habitación individual con ventilador y baño compartido: 120 baht
  • Comentarios: no es para tirar cohetes pero por ese precio y en Bangkok no se puede pedir mucho más. Yo estaba a gusto. La habitación es una cama dura con una estantería y un ventilador. Las ventanas no tienen cristal como tal así que se oye todo. Hay unos cuantos baños. Podrían estar mejor pero bueno. El dueño tiene como mascota un gato blanco muy mimoso. Hay un fregadero común con vasos, platos, cubiertos y un calentador de agua. Hay sobres de café gratis que si no están ahí le puedes pedir al dueño. Una mañana compartió su desayuno conmigo: arroz blanco con pescado. En el pasillo de la entrada hay sillas y normalmente por las tardes/noches se juntan viajeros para hablar. No admiten reservas con antelacion. 







miércoles, 5 de febrero de 2014

Kanchanaburi

Cuando empecé a preparar este gran viaje y me encontré con la región de Kanchanaburi, me llamó mucho la atención. Es una zona muy interesante que ofrece muchas posibilidades al viajero y las ganas que tenía de conocerla no eran pocas.

Pasaron nada menos que 22 horas desde que deje Koh Phi Phi y llegué por fin a la ciudad de Kanchanaburi. Debido al palizón en un principio pensé solo en descansar ese primer día allí pero al final me fui a visitar varios sitios.

Mi primera visita fue al museo “Centro Ferroviario Tailandia-Birmania” donde cuentan de qué forma tomó parte esta zona en la Segunda Guerra Mundial y las consecuencias que tuvo.

Mientras Alemania invadía Europa, Japón hacía más de lo mismo en Asia. Una vez que Japón entró en guerra oficialmente después de atacar Pearl Harbour, a mediados de 1942 estaba combatiendo contra Inglaterra en Birmania en su camino hacia India. Para mantener a su ejército en Birmania, los japoneses necesitaban una ruta de abastecimiento más segura que la marítima entre Singapur (en manos de Japón) y Rangoon (Birmania). Es por ello que decidieron construir una línea de ferrocarril de 415 km desde Tailandia hasta Birmania.

Y para ello utilizaron a unos 60000 prisioneros de guerra (POW en ingles) y alrededor de 250000 asiáticos conocidos como “Romusha”. Los POW fueron australianos, ingleses, holandeses y americanos.

La construcción empezó el 22 de junio de 1942 y terminó el 17 de octubre de 1943. Es decir, 15 meses en los que construyeron de media casi 1 km por día.

Los trabajadores vivían y trabajaban en condiciones inhumanas: poca e inapropiada comida, facilidades sanitarias inadecuadas, trato brutal por parte de los guardias, hasta 18 horas de trabajo al día con apenas medios mecánicos…las condiciones de los campamentos también dejaban mucho que desear. Todo esto se traducía en enfermedades como la malaria, disentería, cólera, beriberi, pelagra o úlceras tropicales.

El “Ferrocarril de la Muerte”, como es también conocido, supuso la muerte de 12400 POWs (la mitad fueron británicos), el 20%, y entre 70000 y 90000 asiáticos.

Muy interesante el museo. Justo en frente está uno de los tres cementerios de guerra donde están enterrados parte de los POWs. Muy bien cuidado.


¿Os suena el libro o, quizás más, la película “El Puente sobre el Rió Kwai”? Yo la verdad es que ni lo he leído ni la he visto pero la melodía de la película sí que la conocía. Pues el famoso puente está aquí en Kanchanaburi.

Tuve la suerte de visitarlo justo cuando pasaba uno de los pocos trenes que lo cruzan al día porque la línea sigue en funcionamiento aunque solo hasta Nam Tok, a unos 70 km de Kanchanaburi dirección Birmania.

Muchos curiosos pasean a través del puente.

Foto de Google

Otra visita en la zona, para mi imprescindible, es la del museo “Hell Fire Pass” (traducción aproximada: Desfiladero del infierno) que se encuentra a 80 km de la ciudad. La información en su interior es muy parecida a la del museo “Centro Ferroviario Tailandia-Birmania”  pero además, se puede recorrer parte del recorrido de la línea de ferrocarril cuya estructura es hoy en día prácticamente inexistente pero no así el camino.



Aunque al principio los trabajadores no tuvieron que enfrentarse a un terreno muy difícil, luego la situación cambio y tuvieron que abrirse camino entre montañas sin apenas maquinaria. Uno de los tramos más peliagudos fue el conocido como “Hellfire Pass” de hasta 25 metros de profundidad y  73 metros de largo y la verdad es que impresiona si lo pones en contexto.




En total se pueden recorrer unos 4 km del ferrocarril, que en caso de hacerlo te dan un walkie-talkie para tenerte localizado y comprobar que todo va bien, pero la mayoría de la gente va solo hasta el memorial nada más pasar el “Hellfire Pass”. Mi idea era recorrer unos 2’5 km pero entre el calor y que mis chanclas eran totalmente inapropiadas para hacer ese recorrido, finalmente solo fui hasta el mirador hacia el valle Kwai Noi. Muy bonito y está poco más allá del del “Hellfire Pass”.

A la vuelta hice una rápida parada en la cascada de “Sai Yok Noi” y de ahí anduve los últimos 2 km hasta la estación de tren de Nam Tok. La vuelta la hice en tren pero la verdad es que son más inconvenientes que otra cosa: para empezar el precio del billete hasta Kanchanaburi es más del doble que el del bus y cuesta lo mismo que si vas hasta Bangkok. No tiene ni medio sentido. Los asientos son de madera por lo que no son muy cómodos y para rematar llegó a Kanchanaburi con más de una hora de retraso. Pero tiene su encanto. Pasa por el viaducto de Wampo y a veces se ve el río con sus casas flotantes y por supuesto, pasa por el puente sobre el rio Kwai.





Y no creo que nadie deje esta región sin visitar las cascadas de Erawan a también unos 70 km de la ciudad. Están situadas en un parque nacional y tienen siete niveles. En realidad, a mi me recordó muchísimo al Nacedero del Urederra en Navarra pero en las de Erawan te puedes bañar y son más amplias. El agua tiene un color azul turquesa muy bonito. Lo mejor en mi opinión, es subir hasta la última cascada y luego ir bajando y bañándote donde te parezca. Los primeros tres o cuatro niveles están bastante cerca entre si y el camino es bueno pero después ya hay que andar más y el camino empeora bastante.






Última cascada

El último día en la zona alquile una bici en el alojamiento y cruzando el rio fui a ver el cementerio de guerra de Chong Kai, donde también hay enterrados POWs. En realidad es prácticamente igual que al que hay en el centro de Kanchanaburi.

Después visité la cueva de “Wat Tham Khao-Poon” que la verdad no es que merezca mucho la pena pero a la salida de la cueva hay una exposición interesante de fotografías de los POWs durante la construcción del ferrocarril.

Ese fue mi paso en la provincia de Kanchanaburi pero hay también para visitar otras cascadas, cuevas, templos, museos, campamentos de elefantes, otro de tigres…




INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 43’2 baht

- Billete combinado ferry + bus Koh Phi Phi-Bangkok (1:30pm-5:30am): 720 baht
  • Agencia: Oasis Guesthouse

- Bus zona Khao San-estación de buses sur: 15 baht

- Bus estación de bus sur Bangkok-Kanchanaburi (2 horas): 110 baht

- Museo “Thailand-Burma Railway Centre”: 120 baht (+ un café o té gratis en la cafetería)

- Bus Kanchanaburi-Museo “Hell Fire Pass” (2 horas y 15 min): 50 baht

- Museo “Hell Fire Pass”: gratis aunque las donaciones son bienvenidas. También hay disponible sin coste alguno una audioguía en ingles. Recomiendo no ir en chanclas.

- Bus “Hell Fire Pass”-cascada “Sai Yok Noi”: 20 baht

- Tren Nam Tok –Kanchanaburi: 100 baht

- Bus Kanchanaburi-Cascadas de Erawan (1’5 horas): 50 baht (mismo precio vuelta)

- Entrada Cascadas de Erawan: 200 baht

- Alquiler bici 1 día: 30 baht

- Entrada cueva “Wat Tham Khao-Poon”: 20 baht

- Alojamiento: Canaan Guesthouse
  • Dirección: 63 Taopon Soi 2 Bannua. A dos minutos andando de la estación de bus. Mirando la plaza de la estación de bus desde la carretera principal (): en la esquina superior derecha hay una calle que va hacia la derecha. Al fondo hay un cartel indicando la dirección a seguir para llegar al guesthouse. En su página web hay un plano donde lo explica muy bien. La mayoría de los alojamientos están en “Maenamkwai Road”, más cerca del “Puente sobre el río Kwae”.
  • Habitación individual con ventilador, wifi y baño compartido: 150 baht
  • Teléfono: 0066904982063
  • Página web: www.geocities.jp/yasugoxp/ 
  • Comentarios: la habitación es una caja de zapatos en la que apenas hay espacio para la cama pero está limpia y en buenas condiciones. Los baños compartidos también están bien y con papel higiénico. El agua caliente cuesta 20 baht pero no hace falta. Espacio común agradable. Buen wifi. En una zona muy tranquila. 






domingo, 2 de febrero de 2014

Koh Phi Phi

Es posible que Koh Phi Phi sea la isla más famosa de Tailandia y todo por una película que se rodó allí en el año 2000 teniendo de protagonista a Leonardo DiCaprio: “La Playa” (The Beach). Se merece la fama.

En realidad Koh Phi Phi son dos islas: Koh Phi Phi Don y Koh Phi Phi Leh. La primera es donde están todos los alojamientos y demás y la segunda es donde está “La Playa” que al ser un parque nacional no hay ninguna edificación (bueno, hay baños y algún puesto de madera) y solo se puede visitar en una excursión desde Koh Phi Phi Don.

Directamente, la isla principal no me gustó mucho. La han explotado al máximo de cara al turista. El precio del alojamiento es muy caro en comparación con el resto de los sitios que he visitado en el país. Al llegar al puerto, la pasarela hacia tierra firme está llena de locales con cartelitos de diferentes alojamientos. Hay que pagar 20 baht para mantener la isla limpia aunque hubo viajeros que se quejaban de que no lo estaba (a mi me pareció muy limpia pero claro, es posible que aún siga con el chip de la India…). Cuando se acaba la pasarela, hay unas cuantas agencias con las paredes llenas con información de los alojamientos en la isla, algunos con precios, lo que es útil si no tienes reserva.

La isla no es grande y mucho menos la zona edificable pero está llena de agencias de viaje, restaurantes y alojamientos. Y mucha gente joven con ganas de pasárselo bien. Por la noche las calles se llenan de gente, aparecen mostradores con cubos con diferentes bebidas alcohólicas, en los restaurantes de la playa hay locales haciendo malabarismos con fuego, música…

Sin tener en cuenta las pequeñas calas poco accesibles o privadas que hay alrededor de la isla, hay dos playas, la de la bahía de Loh Dalum y en el lado opuesto la de la bahía de Ton Sai donde está el puerto. Y ambas bahías son muy bonitas, tienen un color increíble.

Playa de Ton Sai

Bahía de Loh Dalum

Pero como pude comprobar, al menos en la bahía de Loh Dalum, pasa lo mismo que en Railay por la tarde: baja tanto la marea que te quedas sin playa donde bañarte…Aunque en la puesta de sol tiene su encanto.


Después de recorrerme muchas agencias comparando precios para la excursión a Phi Phi Leh, finalmente reserve plaza para el segundo día por la tarde. Es la excursión básica y todas las agencias ofrecen lo mismo en dos horarios fijos (uno por la mañana y otro por la tarde). Se visitan cinco sitios:

“Monkey Beach” (la Playa de los Monos) todavía en Koh Phi Phi Don. Es una pequeña cala en realidad pero a mí no me dijo mucho después de tanto mono en India.
Ya en Koh Phi Phi Leh, “Viking Cave” (la Cueva del Vikingo). Es una gran cueva que se ve desde el mar.

Después la embarcación para un rato en una bahía con un color de agua turquesa precioso para darse un chapuzón. Luego vuelve a la entrada de la bahía y allí se detiene durante media hora para hacer snorkel aunque a mí me gustó más lo que vi en Koh Tao.

No, no esta retocada

¡Y por fin a por el plato fuerte! Es decir, la bahía de Maya o lo que es lo mismo “La Playa”. Y realmente es La Playa. Color de agua precioso y arena perfecta. Lo malo es que el sol ya se estaba poniendo y casi toda la bahía estaba en sombra por lo que el color del agua a simple vista no destaca tanto como donde le da el sol. Bueno, y a parte hay otras tantas embarcaciones más y personas a parte de nosotros, claro. Pero realmente es un paisaje precioso. Allí estuvimos una hora que pase con un par de hermanas argentinas que conocí en la barca.


Y por último, a ver la puesta de sol en medio del mar a medio camino entre Koh Phi Phi Leh y Koh Phi Phi Don. Al principio no me pareció que fuese a ser gran cosa pero al final fue bastante bonita.


La isla también tiene un mirador (mejor el segundo que el primero) con muy buenas vistas.


Y no hay mucho más que hacer aquí. Realmente no me pareció el lugar ideal para descansar o relajarse pero merece la pena estar un par de días para ver la famosa playa.




INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 43’2 baht

- Ferry Ton Sai-Koh Phi Phi: 400 baht

- Entrada a Koh Phi Phi: 20 baht (te lo cobran al llegar al puerto)

- Tour Maya Beach, “La Playa”, 2pm-6:30pm (incluido: lata de coca cola, botella de agua, piña, arroz frito con verdura y material para hacer snorkel): 350 baht
  • Agencia: Oasis guesthouse (cerca de Phi Phi Backpackers, en la calle principal de camino al centro) Fue en el único sitio donde vi que lo ofrecían por menos de 400 baht y miré y pregunté en bastantes agencias.
  • Entrada Maya beach: 100 baht

- Mirador Koh Phi Phi: 20 baht

- Alojamiento: Phi Phi Backpacker
  • Dirección: 210 Moo 7. En realidad con esa dirección no haces mucho. Esta a unos 10 minutos andando al noreste de la isla. También lo puedes buscar por el nombre de “Dee Dee Beach House”. Lo mejor es preguntar cuando estés por la zona.
  • Cama en habitación compartida (17 camas) con aire acondicionado y wifi: 300 baht
  • Teléfono: 006675601378
  • Email: info@phiphibackpacker.com
  • Página web: www.phiphibackpacker.com
  • Comentarios: no me esperaba gran cosa pero me sorprendió para bien. Las camas son algo más anchas de lo normal para una individual. En la habitación hay dos baños con agua caliente, champú, gel y papel higiénico fuera. Están bastante limpios teniendo en cuenta que lo pueden usar hasta 17 personas. En recepción hay pequeñas taquillas para guardar lo más valioso. Buen wifi. Aire acondicionado. Creo que hay toallas disponibles. Lo único que no me gustó fue que hay que dejar el calzado fuera de la habitación aunque yo no siempre lo cumplí (entrar al baño descalza no me hacía mucha gracia) y nadie me dijo nada.









viernes, 31 de enero de 2014

Railay

Deje Koh Tao en un ferry nocturno pudiendo dormir algo en un colchón en el suelo, entre el vaivén del barco y el ruido del motor. Después un minibús, un bus y finalmente una lancha me dejó por fin en Railay Este.

Railay está en la costa en tierra firme pero debido a las grandes rocas que lo rodean solo se puede llegar por mar. Lo que lo convierte en un lugar bastante aislado.

En total son un conjunto de cuatro playas: Ton Sai, Railay Oeste, Railay Este y Phra Nang. Los mochileros se alojan en Ton Sai que es donde está el alojamiento más económico. Así que ese fue mi destino. Pero la lancha nos dejó en Railay Este y tuve que caminar un buen rato bosque a través, más cuestas, más mal camino durante un rato hasta llegar a la zona de Ton Sai.

Fuente: www.railay.info

En Ton Sai se podría decir que hay solo tres caminos, de tierra, con unos cuantos restaurantes, supermercados y alojamientos. Los precios de los restaurantes y del supermercado son bastantes más altos que el resto del país (siempre que no sean islas donde los precios también suben). Pero merece la pena pasar al menos un par de días en este lugar apartado del resto del mundo.

Las formaciones rocosas de las playas tienen tal forma que al parecer las hace ideales para escalar así que siempre hay algún viajero con arnés, cuerda y mosquetón en ello.

El mar no tiene esa agua cristalina que hay por ejemplo en Koh Tao pero igualmente tiene un color bonito que junto con el entorno lo convierte en un paisaje precioso.

Ton Sai con marea alta

Lo malo, y que me dejó totalmente sorprendida, es que a la tarde la marea baja mucho lo que deja al descubierto un montón de rocas y hace que sea imposible bañarse en Ton Sai. Pero esta situación también posibilita que se pueda pasar por las rocas (aunque hay que tener cuidado que resbalan) a la playa de Railay Oeste donde todavía queda una zona donde bañarse un poco.

Ton Sai con marea baja
Railay Oeste
Railay Oeste y muy al fondo Ton Sai

Y a partir de ahí todo va en cadena. Desde Railay Oeste se puede pasar por el interior a Railay Este. Aquí el fenómeno de la marea baja es tan sorprendente con en Ton Sai: un paisaje completamente diferente. Aún así, no es una buena playa con marea alta tampoco porque no hay arena donde ponerse.


Desde Railay Este se puede ir hasta la playa de Phra Nang considerada, al parecer, la más bonita de todas. Puede ser. Las formaciones rocosas aquí también son para admirar. Además, es donde mejor se queda el panorama para bañarse con marea baja.


Después de visitar todas las playas el primer día, el segundo día decidí quedarme en la de Ton Sai por cercanía y porque tenía fichado un lugar con sombra bajo varios árboles. De las pocas sombras que hay.

Una barca-tienda en Phra Nang 

Dos días allí me parecieron suficientes aunque tengo que admitir que no tenía muchas ganas de seguir en la cabaña de madera y bambú que tenía como alojamiento que no me dejaba relajarme del todo alerta como tenía que estar por los bichos…Aunque en realidad tenía su encanto también despertarse por la mañana con centenares de rayos de sol entrando a la habitación o sentarse en la terraza por la mañana, en medio del bosque con los ruidos de la naturaleza.





INFORMACIÓN UTIL

- Cambio: 1€ = 43’2 baht

- Billete combinado (ferry + bus + barca) Koh Tao-Surat Thani-Krabi-Railay: 850 baht

- Restaurante “Mama’s Chicken” en Ton Sai: el restaurant más asequible económicamente de todo Railay al parecer. Muy popular y con buena comida.

- Alojamiento: Sai Thong Resort

  • Dirección: a 450 metros de la playa de Ton Sai. Desde Railay Este, si bordeas por el interior hacia Ton Sai, son los primeros bungalows que te encuentras después de llevar un rato andando por el bosque.
  • Habitación doble con ventilador, mosquitera y baño privado: 300 baht
  • Página web: www.krabirailay.com/hotel/SaiThong/index.asp 
  • Comentarios: bueno, esto sí que es básico y no los alojamientos que así he calificado hasta ahora. Es un pequeño bungalow hecho de madera y bambú (creo. No sé bien que material es ese) con espacio solo para la cama y el pasillo que lleva al baño que no tiene puerta. Las paredes son de bambú con miles de rendijas y el suelo son tablones de madera con su bien distinguida rendija entre ellas. Los bungalows están en medio del bosque por lo que se oyen todos los ruidos de la naturaleza. El baño no tiene lavabo y agua caliente tampoco, claro. Hay toallas. En la habitación hay una silla con un ventilador encima. Pero solo hay electricidad a partir de las 6pm. Tiene una pequeña terraza con una silla. No hay wifi. Por 150 bahts puedes dormir en una tienda de campaña que te dan.