viernes, 28 de marzo de 2014

Comida, transporte, seguridad, tarjeta sim...en Bangladesh

COMIDA

Las gastronomía de Bangladesh se parece a la de India pero tiene mucha menos variedad, al menos en la mayoría de los restaurantes locales. Si vas a los de una categoría un poco más alta hay más opciones aunque nada o poco diferente de lo que comí en India, que yo viese.

Al ser un país con tan poco turismo y supongo que igualmente por la poca variedad, casi ningún restaurante tiene un menú para mirar y elegir. Te lo dicen a viva voz. Y más de una vez me respondieron, cuando les pregunté, que tenían: arroz blanco con verdura, carne o pescado y quizás también huevo cocido. Nada más.

De todo: arroz, pepino, verdura, carne y pescado

Si, la comida base en Bangladesh es el arroz blanco. No creo que ningún bangladeshi pueda sobrevivir sin comer algún día arroz, quizás hasta tres veces al día.

Por otra parte está el pepino. TODAS las comidas vienen acompañadas de un plato con pepino. No fallaba. 

Otro plato que vi, normalmente están cocinándolo junto a la puerta del restaurante, y comí en varias ocasiones fue “mughlai paratha”. Es como una empanadilla rellena. La masa es una paratha, en ese caso cuadrada, y está hecha de harina y huevo. Se puede rellenar de muchas cosas. Nunca fallaba la cebolla y no tengo muy claro qué más había dentro. Variaba un poco de un sitio a otro. Y por supuesto, venía siempre acompañado de pepino y una salsa picante para untar aunque lo de la salsa solían preguntar si querías o no.


Luego, como en resto de los países asiáticos que he visitado antes, está la comida callejera como las: samosas, bollos de coco…


La bebida tradicional del país es, como en la India, el chai pero en Bangladesh se llama “cha”. Aunque aquí a la hora de prepararlo…atajan. Es decir, en un vaso echan azúcar y té negro que han preparado en una tetera antes y donde supongo han echado especias también. Después, de una lata de leche condensada, que se puede comprar en los supermercados, echan una cucharada. Mezclan todo con la cuchara y voila! El cha está listo para beber.

Lata de leche condensada para el cha

El desayuno aquí era fácil. No es difícil encontrarse por las calles de cualquier ciudad puestos de cha pero que además venden también magdalenas, bollos de diferentes tipos, tortas de hojaldre…y no solo galletas en botes de cristal.

En las bolsas que cuelgan están los diferentes
tipos de bollos y demás. El hombre esta con una
lata de leche condensada. La tetera abajo.
Foto de bangladeshteke.blogspot.com

Y en Bangladesh he visto más claro ya lo de mascar nuez de betel. Quiero decir, que tanto en Sri Lanka como en India había visto a locales mascar esta hoja y luego escupir al suelo la saliva de color rojo que produce. Pero en Bangladesh pude ver con detalle como cogían las hojas de betel, les ponían cal (creo), un trozo de nuez y quizás también especias o tabaco. Luego enrollaban la hoja de betel con todo y se lo daban al cliente que se lo metía a la boca y a mascar. Aunque al parecer tienen propiedades positivas, a la larga te destroza los dientes y puede tener otras consecuencias desagradables.

Hojas de betel



TRANSPORTE

En Bangladesh para largas distancias te puedes mover en tren, bus y barco.


TREN

Los trenes son igual de lentos o más que los de India, y las condiciones parecidas. Lo malo es que los trenes de Bangladesh no tienen una clase super barata con cama como la “Sleeper” en su país vecino. Pero aún así hay varias opciones diferentes.

Hay dos clases: primera y segunda. Cada una tiene tres sub-clases.

  • Primera clase (First Class)
    • First class AC

Vagón con aire acondicionado que tiene tanto camas como asientos.

    • First class

Igual que la anterior pero sin aire acondicionado.

    • First class Chair

Vagón de cuatro o cinco asientos por fila.

  • Segunda clase (Second Class)
    •  Shovon Chair

Vagón de cuatro o cinco asientos por fila también. Es donde la mayoría de la clase media bangladeshí viaja.


    •  Shovon

Asientos menos cómodos.


    • Shulov

La clase más barata. Asientos juntos, tipo banco, de madera o acero acolchados. La entrada al vagón está garantizada pero no así el asiento.



Solo hice cuatro trayectos en tren y los cuatro en segunda clase: dos de ellos en “Shovon Chair”, otro en “Shovon” y el último en “Shulov”.

Tanto Shovon como Shulov los recomiendo solo para viajes cortos. Los asientos no son muy cómodos.

En la página web de ferrocarriles de Bangladesh están los horarios (pestaña "Train Schedule")  y los precios (pestaña "Ticket fares") de los trenes aunque no vienen todas las paradas. Por ejemplo, me resultó imposible encontrar los horarios de Dhaka a Srimangal.


No me dejaron comprar en la estación de Rajshahi el billete de Srimangal a Chittagong así que deduzco que en general no se pueden comprar en una estación billetes de trenes que no salgan de esa estación.

En Bangladesh muchas veces los números están en bengalí lo que dificulta localizar el andén y el vagón. Pero si pedís ayuda al revisor o a algún local os ayudaran amablemente.

Si el punto de partida del tren es la parada donde lo coges, saldrás puntual. En el único caso que no fue así vino con aproximadamente una hora y media de retraso.


BUS

Las carreteras en Bangladesh están en general, sorprendentemente, mejor asfaltadas que en India. Aunque hay carreteras malas también, claro. Como la de Rangamati a Bandarban o la de Cox’s Bazar a Teknaf.  Por otra parte, los conductores son unos suicidas. Como te toque viajar en los asientos junto al conductor, con la vista “privilegiada”, vas a sufrir.

Normalmente, respecto a los buses locales, suele haber como una mesa fuera del bus donde se compran los billetes. Si no, dentro del autobús al revisor cuando pase.

Junto al asiento del conductor hay también como un espacio, pero en vez de venir bien para dejar el equipaje, están más acondicionados para que se sienten los pasajeros cuando el bus está lleno.


Los buses suelen tener una puerta fuera donde hay un hueco para guardar el equipaje. Si no, dentro del bus donde se pueda e incluso encima de uno mismo si el revisor no es especialmente amable.

De todos los buses locales que cogí solo sabía de antemano el horario de uno. Para los demás, era llegar a la estación y preguntar por el siguiente bus con determinado destino. Sin problemas.


BARCO

A parte del Rocket del que hablé aquí, hay otras rutas cuyos horarios y precios los podéis encontrar en el siguiente enlace:

www.biwtc.gov.bd/notice.php

Aunque los precios que aparecen ahí para el Rocket no cuadra con lo que yo pagué...Creo que no esta actualizado. 



Para dentro de las ciudades y trayectos cortos están los que hacen de taxis:

  • CNG (tuk-tuk)
Aquí también se encuentra el típico tuk-tuk (vehículo motorizado de tres ruedas) que se puede ver en muchos países asiáticos, pero lo llaman CNG (Compressed Natural Gas).



  • Auto Bike
La verdad es que no estoy segura de que se llamen así. Son algo más grandes y lentos que los CNG. Tienen un tipo de motor cuyo sonido a mi me parecía futurista. Me hacían mucha gracia y no los he visto en ningún otro país.



  • Rickshaw
Me encantan los rickshaws bangladeshies. Son iguales a los de India pero muuuuucho más coloridos. No me cansaba de hacerles fotos.





Aquí también vi los “Auto-Rickshaw”s que son iguales a los rickshaws pero tienen una batería por lo que no tienen que pedalear.

  • Bici-Carreta (lo he llamado yo así)
Aquí todo vale para llevar pasajeros.



Los camiones también eran dignos de ver. Nunca los había visto tan coloridos.





SEGURIDAD

Muy seguro. En ningún momento tuve sensación de inseguridad. Los bangladeshíes son en general super amables y están encantados de ayudarte.

Respecto a algún problema siendo una mujer viajando sola, sí que me encontré con un par de listillos pero nada serio.



GUÍA TURÍSTICO

Si queréis visitar Bangladesh de la mano de un buen guía con experiencia os recomiendo a Nannu y su agencia de viajes (no hablan español así que la visita sería en ingles):

www.tourswaybd.com



ALOJAMIENTO

Aquí me he encontrado con el problema de que hay algunos alojamientos que no aceptan extranjeros. La verdad es que no tengo muy claro si es que no aceptan a ningún extranjero o solo a mujeres extranjeras viajando solas. Menos clara tengo todavía la razón de este comportamiento. El manager de un hotel donde me alojé me dijo que sería porque los responsables de esos hoteles no saben ingles. Nannu, el guía bangladeshí con el que estuve viajando unos días, me dijo que era porque no quieren hacerse responsable de una mujer si tiene algún problema. Que si fuese por ejemplo, una pareja mixta, no tendrían problema.

Sea cual sea la razón, la situación es esta. Pero lo que sí que leí y pude comprobar a veces fue que todos los alojamientos que aparecen en la guía de la Lonely Planet aceptan extranjeros.



TARJETA SIM E INTERNET

Diría que hay en el país dos compañías de telefonía móvil principales: Grameenphone y Banglalink.

Yo me compré una tarjeta sim y contraté Internet con Grameenphone. Fui a la tienda oficial de Rajshahi y un señor amabilísimo me lo arregló todo sin problemas. Creo que me pidieron una foto.

La tarjeta sim vale 150 tk.

En cuanto al internet hay bastantes planes: unos para 2G y otros para 3G. Nosotros, no sé por qué, miramos solo las opciones de 3G.

El del mostrador me aconsejo, y así lo hice, contratar 75 MB por 58 tk para utilizarlo un máximo de cinco días. Y que fuese recargando. Si no recuerdo mal me duró menos de una hora y a penas lo utilicé. Al día siguiente recargué en una de las tiendas donde venía el símbolo de Grameenphone, y contraté (marcando un código que me dieron en un papel con los diferentes planes) por 460 tk, supuestamente 1 GB con una validez de 30 días. Pero cuando miraba los MB que me quedaban ponía que había contratado 2 GB y sin apenas utilizar internet “gastaba” una media de 300 MB todos los días! Yo no entendía nada. El internet funcionaba bien pero no tenía ni medio sentido que se gastasen a esa velocidad los datos. En el servicio técnico no pudieron o quisieron ayudarme. Por suerte, después de unos días los MB empezaron a gastarse más lentamente pero aún así no cuadraba.

Así que nada contenta con el internet del móvil de Grameenphone.

Respecto al wifi en el país. Estan muy atrasados. Muy pocos hoteles tienen. De los que estuve ninguno tenía. Y tampoco vi por la calle sitios que ofreciesen.

Pero bueno, sí que hay algunos cybers para conectarse. Aunque en Rangamati no vi (y busqué) y en Bandarban tampoco. En este último me dejaron utilizar internet en una oficina a cambio de un poco de dinero. En Khulna también fui a donde se suponía que había uno pero allí no había nada. En la isla de San Martin tampoco hay. En Srimangal había dos y en Barisal muy cerca de mi alojamiento también.  Precio: 25-30 tk/hora.



ENCHUFE

En los únicos sitios que SI necesite adaptador fue en el hotel de Srimangal, en el de Dhaka y en el de Barisal.

En estos casos, el enchufe es igual al nuestro. Pero la distancia entre las dos varillas que se introducen al enchufe, es un poco más pequeña.

Derecha: nuestro enchufe
Izquierda: enchufe Bangladesh (adaptador)

Gastos totales Bangladesh

En 21 días que he estado en Bangladesh me he gastado 201'4 € o lo que es lo mismo, aproximadamente 9'6 €/día

Bangladesh es muy barato pero me he gastado de media más de lo que pensaba, es decir, más que en India. Aunque es verdad que gastarme menos era mi idea antes de saber que en India se me habían ido de media tan solo 8 euros al día, cifra difícil de superar a la baja. No he tenido en cuenta la cámara de fotos que me compré en Dhaka. 


ALOJAMIENTO à 59’35 € = 4’24 €/noche

No he tenido en cuenta las dos noches que pase en Cox's Bazar. Todos los gastos que tuve aquí los he incluido en el apartado "OTROS". 

  • Rajshahi (2 noches) à Haq’s Inn: 700 tk
  • Srimangal (2 noches) à Hotel Taj Mahal: 200 tk
  • Rangamati (3 noches) à Hotel Sufia International: 500 tk
  • Bandarban (2 noches) à Hotel Plaza Bandarban: 700 tk
  • Cox’s Bazar (2 noches) à Allegro Holiday Suites
  • Isla de San Martín (1 noche) à sin nombre (Junto al Hotel Prince Heaven): 800 tk
  • Dhaka (1 noche) à Hotel Shadman International: 300 tk
  • Barisal (1 noche) à Hotel Ababil: 250 tk
  • Khulna (2 noches) à Hotel Society: 150 tk


ENTRADAS à 7’37 € 

  • Puthia à Templo de Govinda: 10 tk
  • Paharpur à Ruinas Monasterio: 200 tk
  • Srimangal à Parque Nacional de Lowacherra: 350 tk
  • Rangamati à Hanging bridge: 10 tk
  • Bandarban à Templo budista “Buddha Dhatu Jadi”: 15 tk
                         à Mirador Nilachol: 20 tk
  • Dhaka à Ahsan Manzil: 100 tk
  • Barisal (alrededores) à Museo “Chakhar Sher-E-Bangla memorial museum”: 100 tk
  • Bagerhat à Mezquita “Shat Gombuj Masjid”: 200 tk


COMIDA Y BEBIDA à 27’42 € 

Por falta de hambre comí muy poco y además, la comida es bastante barata. De ahí que me haya gastado tan poco en comida. Los plátanos y naranjas/mandarinas eran más caras que en India, por ejemplo. Algunos precios de referencia:
  • Mughlai paratha: 25-35 tk
  • Comida callejera: 5 tk/pieza
  • Cha: 5-10 tk
  • Agua 1 litro: 20 tk


TRANSPORTE à 54’65 €

  • Tren: 7’62 € 
    • Rajshahi-Dhaka ("Shovon chair”. 5 horas y 30 min): 315 tk
    • Dhaka-Srimangal  (“Shovon chair”. 4 horas y 30 min): 225 tk
    • Srimangal-Chittagong (“Shuvon”, unas 7 u 8 horas): 230 tk
    • Khulna-Benapole (unreserved “Shulov”, 3 horas): 45 tk

  • Bus: 19’32 € 
    • Sona Mosjid Border-Rajshahi (2 horas y 45 minutos): 125 tk
    • Rajshahi-Puthia (45-60 min): 30 tk
    • Puthia-Rajshahi: 30 tk
    • Rajshahi-Naogaon (2 horas y 15 min): 120 tk
    • Naogaon-Paharpur (1 hora y 45 min): 40 tk
    • Paharpur-Naogaon (1 hora y 15 min): 40 tk
    • Naogaon-Rajshahi (1 hora y 45 min): 110 tk
    • Chittagong-Rangamati (unas 3 horas): 130 tk
    • Rangamati-Bandarban (4 horas y 30 min): 140 tk
    • Bandarban-cascada Shailopropat: 20 tk
    • Cox’s Bazar-Teknaf-Cox’s Bazar (privado. 2-2’5 horas/trayecto): 400 tk
    • Cox’s Bazar-Dhaka (privado. Compañía: United. Sin aire acondicionado. 9 horas y 45 min): 800 tk
    • “Natullah Badth” (Barisal)-“Baitul Aman Jame Moshjid” en Guthia: 22 tk

  • CNG (tuk-tuk): 1’542 € 
    • Estación de bus BRTC Chittagong-Court Building Chittagong: 70 tk
    • Court Builidng Chittagong-estación de bus BRTC: 70 tk
    • Hotel Sufia-Tribal Museum en Rangamati: 25 tk

  • Auto Bike (otro tipo de tuk-tuk): 1’03 € 
    • Compartido Hotel Ababil (Barisal)-estación de bus “Natullah Badth” (Barisal): 10 tk
    • Hularghat-Pirojpur: 100 tk

  • Rickshaw: 1’4 € 
    • Grameenphone Center-Estación de tren Rajshahi: 20 tk
    • Hotel millennium-Hotel Arcadia en Khulna: 80 tk
    • Zona "Stadium"-Estación de tren Dhaka: 50 tk

  • Bici-carreta
    • Estación de tren Benapole-Frontera con India (2 km): 10 tk

  • Ferry/barco: 19 € 
    • Teknaf-Isla de San Martín-Teknaf (Upper deck, 2 horas y 30 min/trayecto): 700 tk
    • Rocket Dhaka-Barisal (cabina segunda clase): 1260 tk
    • Rocket Barisal-Hularghat (tercera clase): 80 tk


OTROS à  52 €

jueves, 27 de marzo de 2014

De Bangladesh a Nepal

Finalmente llegó mi último día en Bangladesh. Con un poco de pena decía adiós a este país que me había acogido tan bien, cuyos habitantes no dejaron de sorprenderme durante toda mi estancia en él.

Mi próximo destino era Nepal. Mirando un mapa no queda especialmente lejos pero seguramente haya sido el viaje más largo y duro de esta aventura.

Mario, un voluntario español que iba a estar en Calcuta un total de 6 meses me guardó parte del equipaje cuando puse rumbo a Bangladesh así que tenía que volver si o si lo que realmente no era un problema, más bien me hacía ilusión.

Un tren me llevó hasta Benapole, la frontera con India más cercana a Calcuta. No se puede comprar plaza en el tren con anticipación. Solo el mismo día una media hora antes y hay un único tren al día a la frontera, a las 7:05am.

Con el tren en marcha...

En Benapole fui junto con otros locales en una bici-carreta que hacía de taxi hasta la frontera a unos 2 km. Allí, en un edificio más moderno y concurrido que el de la frontera por la que había entrado, me fueron guiando con los diferentes trámites.

Lo más importante y a tener en cuenta. Al salir del país por tierra, hay que pagar una tasa de salida de 300 tk.

Un local me rellenó un papel y después me pidió dinero. Lo mismo me pasó al pasar a Petrapole, la ciudad que hace de frontera en india.


Una vez pasados todos los controles me dijeron si quería ir en bus a Calcuta pero prefería ir en tren así que después de cambiar los taka que me quedaban a rupias indias al pasar el último control (un cambio muy bueno. Nada más salir del último edificio ya en India hay unos cuantos puestos para cambiar), tome un tuk-tuk compartido hasta la estación de tren de Bongaon a unos 8 km.

Iba un poco agobiada porque iba a perder el tren pero una vez más, como me paso al entrar en Bangladesh, se me había olvidado que había una diferencia horaria de media hora entre los dos países. Así que no tuve problemas.

En el viaje estuve hablando con una india que trabajaba como médico en Calcuta. Según me dijo el tren anterior había sido cancelado y por eso estaba tan a tope el nuestro. El vagón en el que estaba era solo para mujeres y aunque estaba sentada era agobiante lo lleno que estaba. En las paradas a las afueras de Calcuta había incluso gritos entre las mujeres para entrar y salir entre empujones. Algunas perdían sus posesiones por el camino y luego salían volando por la puerta del vagón.

En la estación de tren de Khulna

A pesar de que hacía tan solo 3 semanas que había dejado Calcuta el cambio de temperatura era bastante notable. Había un calor muy pegajoso que por suerte no iba a tener que aguantar mucho.

Esa noche descansé en Calcuta. Me volví a quedar en el hotel Galaxy gracias a Mario que me reservó habitación. Aproveché ese día y medio en la ciudad para arreglar mi chancla, comprarme una camisa para sustituir la que me había desteñido (otra más) la mochila, conseguir dólares para el visado de Nepal y hacer otros trámites y compras que necesitaba hacer. Y por supuesto para volver a ver a algunos voluntarios con los que había compartido mi experiencia como voluntaria en Calcuta y que todavía seguían allí. ¡Qué ilusión!
Al día siguiente, me despedí definitivamente y con mucha pena de Calcuta. ¡Cuántos buenos momentos dejaba allí!

Esa noche me subí a un tren que nada menos que 18 horas después me dejó en la ciudad de Gorakhpur, no muy lejos de la frontera con Nepal. Por suerte tenía mi litera en la que estuve atontada casi todo el viaje debido al calor pegajoso que hacía.


En vez de seguir esa noche hasta la frontera y dormir allí, decidí buscar alojamiento en Gorakhpur y retomar el viaje al día siguiente. Me pasé por varios hoteles de los cuales la mayoría tenía la lista de precios de las habitaciones puesta en recepción. Algo nuevo en India para mí hasta ese momento. Los precios eran más altos de lo que me esperaba. Siendo mi último día en el país no me hubiese importado mucho si no hubiese sido porque apenas me quedaban rupias indias y prefería evitar sacar más dinero del cajero antes de llegar a Nepal.

Al día siguiente a las 5:30 de la mañana ya estaba en un bus de camino a la frontera de Sunauli. Según me dijeron el día anterior en la estación, hay buses a Sunauli las 24 horas del día cada media hora aunque a las 5am no vi salir a ninguno.

A 1 km de puesto fronterizo se formó un tapón en la carretera y no había forma de que siguiese el bus así que decidí hacer lo que quedaba andando. El puesto de control indio queda a la derecha. Después de hacer el trámite deje atrás India y entré por fin en Nepal a donde llegué con tan solo unos 50 INR, menos de 1€.

Conseguir el visado nepalí fue fácil y rápido. Después, para mi alivió, el hombre que me hizo el visado me sacó de dudas y me dijo que había un par de cajeros 200-300 metros más adelante en la carretera, en el lado izquierdo. Así que después de sacar dinero, un rickshaw me llevó hasta la estación de bus de la ciudad de Bhairahawa a 3 km de allí.

Estaba en Nepal pero todavía me quedaban muchas horas hasta llegar a Pokhara, mi primer destino en el país.

El rickshaw me dejó a las afueras de la estación de buses e intentó convencerme de que tenía que comprar el billete en una tienda que había allí pero aquello tenía pinta de ser una agencia que me cobraría más por el billete así que no le hice caso y me fui directamente a la estación de bus. Allí tampoco me fie del que me decía (que luego resultó ser el revisor) que tenía que comprar el billete dentro del bus y fui a la taquilla pero allí me dijeron que efectivamente era en el interior del bus.

Las 9 horas que pasé en ese autobús hasta Pokhara se me hicieron bastante duras. El cansancio, calor y un asiento incomodo no fueron una buena combinación. Además el bus no fue por Tansen como pensaba que iría, si no por Bharatpur, dando un gran rodeo.

Pero finalmente llegué a Pokhara y con compañía para los próximos dos días aunque esa ya es otra historia.





INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1 € = 107 tk = 84’22 INR = 131’87 NPR

- Tren Khulna-Benapole (unreserved, 3 horas, un solo tren a las 7:05am): 45 tk

- Bici-carreta estación de tren Benapole-frontera (2 km): 10 tk

- Tasa de salida de Bangladesh por tierra: 300 tk

- Tuk-tuk frontera Petrapole-estación de tren de Bongaon: 25 INR

- Tren Bongaon-Sealdah/Calcuta (unreserved, 2’5 horas): 20 INR

- Tren Calcuta-Gorakhpur (clase “sleeper”, 18 horas, comprado a través de Cleartrip.com): 370 INR

- Bus Gorakhpur-Sunauli /frontera Nepal (2 horas y 30 min): 90 INR

- Rickshaw Sunauli-estación de bus Bhairawa (3 km): 150 NPR (diría que pagué demasiado)

- Bus Bhairawa-Pokhara (9 horas): 550 NPR

- Alojamiento en Gorakhpur: Hotel Sunrise
  • Dirección: en la carretera en frente de la estación de tren, un poco hacia la derecha.
  • Habitación individual con ventilador y baño privado: 300 INR
  • Comentarios: ninguna maravilla pero el más barato entre todos los hoteles vi. Habitación y baño sucios. Había televisión. La luz se iba con frecuencia. 



martes, 25 de marzo de 2014

Bagerhat y Khulna

Cuando el Rocket llegó a Hularhat un policia que había estado en el puente de mando me ayudo a encontrar un tuk-tuk hasta Pirojpur donde podría coger un bus a Bagerhat. Después de que el policía hablase con el conductor me dijo que no le pagase más de 100 tk. En realidad mi idea era ir en un tuk-tuk compartido si es que era posible y así se lo intenté hacer saber al conductor pero su ingles no pasaba de los números. Cuando le pregunté cuanto costaba me dijo que 150 tk! Lo intentó pero no coló.

Bandera de Bangladesh

Una vez en el bus y esperando a que partiese, un estudiante local, después de pedirme permiso, se sentó a mi lado y me dijo que iba a coger un bus directo a Khulna pero que cuando me vio decidió ir conmigo hasta Bagerhat y hacerme de guía. Una vez más no me daban mucha opción pero esta vez estaba cansada y la verdad, me apetecía ir a mi aire.

En verdad fue amable y no me dejo pagar nada pero era un poco mandón, tenía paciencia cero, tenía prisa todo el rato y parecía que tampoco tenía muchas ganas de hablar o saber sobre mí. No sé donde estaba para él entonces la gracia de estar conmigo. ¿La simple compañía de una extranjera?


Una vez llegamos a Bagerhat, cogimos un rickshaw hasta “Mazhar Khan Jahan Ali” o la tumba/mausoleo de Khan Jahan Ali. Este hombre fue un gobernante local en Bagerhat y  Rahul, mi acompañante, me explico que supuestamente construyó tanto ese lugar como el gran estanque, Thakur Dighi, que había en frente, carreteras y ciudades de la zona en tan solo una noche o un día, no lo recuerdo bien. Realmente tanto da. Ambas posibilidades son igual de increíbles.


Yendo por un camino, entre el mausoleo y el estanque, que va hacia el oeste, se llega enseguida a una zona del estanque donde vive un gran cocodrilo que se ha convertido en una atracción turística.

Cuando llegamos se veía la gran cabeza del animal que salía del agua entre plantas. Estaba totalmente inmóvil pero un local se acercó, le acarició el morro como si nada y al poco el cocodrilo hizo un movimiento tan brusco con la cabeza abriendo las fauces que me pego un susto enorme. No tardo en hundirse en el agua y desaparecer. Al parecer hasta el año 2011 había dos cocodrilos. Ese año murió uno aunque no antes de que los dos matasen a una local que fue a bañarse al estanque como averigüé más tarde en Internet…


De allí fuimos en otro rickshaw hasta “Shat Gombuj Masjid” o la Mezquita de los Sesenta Pilares, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco junto con el monasterio de Paharpur. Pero estando en la entrada, viendo que había que pagar, que estaba cansada, con las mochilas, que con la impaciencia de Rahul no iba a estar realmente a gusto visitando el lugar y que había leído (y visto en imágenes) que la mezquita tampoco es que fuese muy impresionante…decidí al final no entrar y me contenté con verla desde la distancia.

Foto de Internet

Finalmente, después de una especie de camión pequeño y un bus, llegamos a Khulna. Pensaba que aquí Rahul ya se despediría de mí e iría al encuentro de su amigo ya que a eso iba a la ciudad. Pero no, buscó un tuk-tuk y me dijo que subiese y cuando le pregunté que a dónde íbamos, me contestó a que a un hotel. Y aunque me subí ya me estaba empezando a mosquear. Ya me estaba cansando de que decidiese él todo sin consultarme pero no sabía bien cómo pararle los pies y que no pensase que era una desagradecida. Aún así, no dije nada y fuimos al hotel que a él le pareció. Pero después de ver un par de habitaciones por un precio más alto que el que quería pagar, finalmente me planté, agradecí a Rahul su ayuda y le dije que prefería ver los hoteles que yo tenía apuntados y que no hacía falta que me acompañase. Creo que al principió se quedó un poco sorprendido pero cuando vio que ahí nos separábamos me cogió la mano y me soltó unas palabras sentidas de despedida que todavía hoy cuando lo recuerdo me sigo quedando un poco perpleja.


Un rickshaw se me acercó enseguida y sin acordar el precio antes me llevó al hotel que él eligió entre la lista que le enseñé. Normalmente siempre acuerdo el precio antes pero esta vez no fue el caso. Y después de lo que pasó a la hora de pagar, no he vuelto a optar por esa opción.

Cuando el hotel estaba a 100 metros de distancia, la carretera estaba cortada y no podía pasar. A pesar de que le dije que me bajaba ahí y hacía andando lo que faltaba, prefirió dar toda la vuelta a la manzana con el rickshaw y dejarme en la puerta. Cogió mi mochila grande y la llevó rápido escaleras arriba hasta recepción. Estaba claro que conocía el lugar. La habitación que me enseñó el dueño no valía lo que me pedía así que decidí ir a ver otro hotel cerca. Cuando le dije al conductor del rickshaw que no me quedaba se le borró la sonrisa (falsa) e intentó convencerme de que me quedase mientras intercambiaba con el dueño una mirada y unas palabras que junto con sus otras reacciones me dejo claro que este bangladeshí no entraba en la burbuja en la que había englobado a la mayoría de los bangladeshíes y que no iba a ser justo con el precio del trayecto en rickshaw.

No tiene nada que ver con el rickshaw

Una vez en la calle le pregunté cuanto tenía que pagarle y me contestó que 200 tk. Para que os hagáis una idea: el trayecto entre Hularhat, el puerto donde me dejó el Rocket, y Pirojpur, el pueblo donde cogí el bus a Bagerhat, son unos 6 km y fueron 100 tk en tuk-tuk (futurista). El trayecto en rickshaw (bici) hasta el hotel fueron unos 2’5 km y me pidió 200 tk. El tuk-tuk es de por sí más caro que el rickshaw porque va a motor.

Así que por supuesto, me negué a pagar esa cantidad. Lo bajó a 150 tk pero le dije que no le iba a pagar más de 100 tk y ni siquiera eso. A todo esto, un grupo de locales curiosos nos había rodeado y uno de ellos debió de preguntar al conductor qué pasaba y le debió de parecer tan injusto que se puso a gritarle perdiendo totalmente las formas y el conductor le contesto también con algún grito pero enseguida se quedo en silencio mientras el otro seguía gritándole. Yo era la primera indignada aunque la reacción del local que había salido en mi defensa (así lo vi yo) me parecía desmesurada e intenté tranquilizarle pero con poco éxito así que finalmente, queriendo desaparecer de allí cuanto antes, le di al conductor 80 tk (que pienso que sigue siendo más de lo realmente valía el viaje) que casi ni miro y me fui de allí.


Agradecí la sonrisa sincera y amabilidad del dueño del hotel en el que me acabé quedando y también que me dijese directamente el precio que según la lonely planet valía la habitación y que no tuviese que regatear para conseguirlo como decía la guía.

Khulna no tiene ningún atractivo, a parte de sus habitantes claro. De hecho la ciudad no me gustó nada. Al menos, el último día que pasé en Bangladesh y que fue aquí coincidió con la celebración del Día de la Independencia, 26 de marzo, y debido a ello había ambiente en algunas zonas de la ciudad y locales vestidos con los colores de la bandera. 







INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 107 tk

- Tuk-tuk Hularhat-Pirojpur: 100 tk

- Bus Pirojpur-Bagerhat: 40 tk

- Entrada Mezquita de los Sesenta Pilares en Bagerhat: 200 tk

- Alojamiento: Hotel society
  • Dirección: helatala road.
  • Habitación individual con ventilador, mosquitera y baño privado: 150 tk
  • Comentarios: habitación acorde con el precio. Paredes sucias y sabanas que algún día serían blancas. Sobre el baño, el retrete es de agujero, no hay lavabo (hay uno en el pasillo) y esquinas que no saben que es una escoba. A pesar de todo, bien. No había cucarachas, algo que no me hubiese extrañado en caso contrario. 





El Rocket o viajando en barco de Dhaka a Khulna

Bangladesh está lleno de pequeños y grandes ríos que se utilizan tanto para el transporte de mercancías como de personas.

El Rocket o el barco que hace el trayecto entre Dhaka y Khulna (en realidad no llega hasta Khulna si no hasta Morrelganj) es probablemente el más popular. Es bastante más lento que ir en bus o en tren pero realmente lo recomiendo después de haber viajado en él.

En un principio, cuando todavía pensaba que haría el tour de Sunderbans, mi idea era hacer el trayecto directo entre Dhaka y Hularhat, la parada más conveniente para visitar Bagerhat de camino a Khulna. Pero cuando vi que no había tour, decidí bajarme en la parada de Barisal para pasar allí un día y a la mañana siguiente seguir hasta Hularhat.

Puerto de Barisal

En el barco hay tres clases: primera, segunda y tercera o la general. La primera y segunda clase son camarotes privados de dos camas cada uno. En primera clase hay baño dentro creo y están incluidas las comidas en el precio. En segunda clase no hay ninguna comida incluida (aunque la puedes pagar aparte una vez en el barco) y el baño esta fuera y es común entre los de dicha clase. En la clase general no hay cabina, ni silla ni nada. Solo el suelo propio del barco y donde tú te acomodes.

En seguida descarte la clase general porque el trayecto entre Dhaka y Barisal es nocturno y una es aventurera pero eso de dormir en el suelo definitivamente no me hacía ninguna gracia, y tampoco ser probablemente observada en todo momento por los bangladeshíes que dormirían alrededor mío. La primera clase también la descarté. Con la segunda tenía suficiente.

Había leído que lo mejor era reservar como con un mes de antelación porque hay pocos camarotes. Lo malo es que no se puede reservar por internet. Al menos la segunda clase. Solo se puede a través de un teléfono bangladeshí o en la propia oficina.


Así que la primera vez que estuve en Dhaka me acerqué hasta la oficina de BIWTC (Bangladesh Inland Water Transport Corporation) para intentar hacer una reserva aunque solo iba 13 días antes de la fecha en la que quería viajar. El hombre me recibió en su despacho y después de hacerme unas cuantas preguntas sobre mí y mi familia me explico las diferentes clases que hay en el barco.

Entonces me dijo que los barcos que hacen esa ruta son muy antiguos y que a veces tienen problemas por lo que hasta casi el mismo día no saben con seguridad si hay barco o no. También que en esa oficina solo vendían los billetes de primera clase pero que iba a hacer conmigo una excepción. Muy amable. Apuntó mi nombre y la ruta que quería hacer en un cuaderno y me dijo que me pasase a primera hora el mismo día que quería viajar.

Así lo hice, sin saber si ese día a la tarde me iría en barco o tendría que buscarme la vida en otro transporte. El hombre que me atendió fue el mismo pero parecía otra persona. No había ni rastro de la amabilidad que tuvo ese día y parecía que ni me reconocía. De hecho se había olvidado totalmente de mi porque cuando le dije tardó bastante en encontrarme en su cuaderno y en ese mismo momento llamó por teléfono para saber si había barco o no.


Y si que había y con plazas! Pero no era el paddle steamer o barco de vapor y pedales característico de la ruta. Ese día era un barco algo más pequeño y que no iba a pedales pero que tenía el mismo horario e itinerario. Sin problema!

Una vez en la terminal del puerto, Sadarghat, no sabía muy bien para donde tirar porque estaba todo en bengalí pero un estudiante local me ayudó a localizar mi barco y como había perdido el suyo hacía 20 minutos y el mío no le iba mal pues compró un billete para viajar en él también.

El barco tenía dos pisos y el techo donde está el puente de mando. Las cabinas se encontraban en el segundo piso y me sorprendió para bien el interior, no así el baño…Ya había locales que ocupaban parte del suelo con sus bolsas y mantas.


Poco antes de la salida, los musulmanes del barco con su gorrito empezaron a rezar en grupo en la segunda planta y además en diagonal (supongo que en esa dirección estaría La Meca). Sorprendida me fui al techo del barco y me senté en una chimenea para ver desde allí la salida. La verdad es que se sentía de maravilla, allí entre otros barcos, haciéndose de noche, temperatura ideal y luego ya saliendo puntuales a las 6:30pm. Me hubiese gustado disfrutar del momento sola pero imposible, estaba en Bangladesh! En seguida se acercó un grupo de cuatro jóvenes y se sentaron y empezaron a hablar conmigo. Al rato me fui a cenar lo que había comprado a mi camarote y después volví a subir al techo y estuve hablando con el estudiante que me ayudó a localizar el barco. Un local “carpe diem” 100%.

Después de dormir unas horas, se suponía que llegábamos a Barisal sobre las 6am pero cuando me levanté había mucha niebla y el barco decidió pararse en la orilla, a tan solo unos 10 km de Barisal, y esperar allí como una hora hasta que la niebla se disipase un poco. Este acontecimiento atrajo a los locales que vivían a pocos metros de esa orilla. 


También apareció un joven local que la tarde anterior antes de ir a rezar me había dicho que quería hablar conmigo después. Me volvió a encontrar cuando me iba a dormir y a pesar de que se lo dije su impaciencia pudo más y resultó un poco pesado. Pero no se dio por vencido y resolvió que a la mañana siguiente hablaríamos. Y finalmente así fue. Al principio no me hizo mucha gracia la verdad y no ganó precisamente muchos puntos cuando sin vergüenza alguna empezó a preguntarme sobre mí, mi familia, mis relaciones, religión…todo lo habido y por haber. Aunque al final acabé disfrutando de nuestra última conversación cuando el trataba de convencerme de que hay un Dios y que si leía el Corán se resolvería mi “problema” de no creyente…Entonces finalmente llegamos a Barisal y me dijo que siguiera en el barco hasta donde él se bajaba y así podíamos seguir hablando todo el día. Me baje en Barisal.


Esa fue mi primera experiencia en el Rocket. Al ser un recorrido que se hace sobre todo de noche, no se puede disfrutar casi del paisaje pero una vez más los bangladeshíes lo convirtieron en toda una experiencia.

A la mañana siguiente, me presenté otra vez en el puerto para seguir hasta Hularhat. Compré, sin antelación, un billete en la clase general y cuál fue mi sorpresa cuando vi que esta vez sí que iba a viajar en el barco de vapor y pedales! Unos pedales enormes.

Rocket Paddle Steamer. Foto de Internet.

Todavía me sorprendí más cuando entré al barco y vi en mitad de esa planta el motor gigantesco totalmente descubierto y haciendo un ruido ensordecedor. ¿Cómo podían algunos locales dormir allí al lado? Mi intención era ir viendo el paisaje durante todo el recorrido así que me fui directamente al techo pero aquí no había la parte de las chimeneas para sentarse, solo unas pasarelas que salían del puente de mando. Aún así me senté en una de ellas y ahí estaba dispuesta a pasar las horas, a un lado del puente de mando.

Amaneciendo

Al poco vino a hacerme, con sus cuatro palabras en ingles, las típicas preguntas curiosas un hombre que luego resultó ser el piloto del barco y entonces apareció otro hombre, que me cayó bien enseguida con su aspecto de bonachón, y en un mejor ingles también quiso saber sobre mí. No tardó en presentarse, ante mi sorpresa, como el capitán del barco!

Y bueno, cuando el capitán me invitó a ir con ellos durante el viaje en el puente de mando no me lo pensé dos veces y allí fui! ¡Me encantó la experiencia!


El capitán tenía 7 años de experiencia en dicho puesto pero en ese barco llevaba como tal solo 3 meses. ¡Un barco que fue construido por los ingleses en el año 1928 nada menos!

El puente tenía una rueda de timón de madera pero solo estaba como decoración porque el piloto dirigía el barco pulsando unos botones en el panel de control. Me dio la impresión de que muchos de los objetos/dispositivos del panel de control ya no se utilizaban. Pero lo que más llamó mi atención y me recordó a la película de Titanic fue el telégrafo. Es un dispositivo con una réplica en la sala de maquinas, por medio del cual se transmiten las órdenes de grados de marcha deseados.

El telégrafo en primer plano, detrás la rueda del timón, la silla
del capitán y a la izquierda el panel de control

Y esto sí que lo utilizaba el piloto. Muy interesante. Lo único visualmente moderno que vi allí dentro fue un gps que marcaba la hora, la velocidad en nudos (navegaba entre 7 y 8’5 nudos normalmente) y el rumbo. También tenía un mapa con cruces (otros barcos?) que se iba moviendo.
En realidad el que hacía y decidía todo era el piloto aunque el capitán estaba siempre presente. El único momento en que vi que tomaba un papel activo fue cuando de repente apareció de frente un gran barco y todos se pusieron tensos y en movimiento tratando de decidir por qué lado del rio iba cada uno mientras el piloto gritaba por el altavoz hacia el otro barco. De vez en cuando el piloto hacía sonar también la bocina tirando de una cuerda que salía del techo. Una bocina que tenía que oírse a muchos km a la redonda.

En una parada intermedia con el capitán a la derecha

Para hacer el trayecto entre Barisal y Hularhat más corto, hay una parte del río que es artificial. También me sorprendió que apagaran todos los motores durante un par de minutos al pasar por un lugar sagrado en señal de respeto.


Aunque tampoco en el puente de mando me libré de ser observada. Los pocos que subieron al techo, no tenían ni medio problema en quedarse mirándome por la puerta abierta o las ventanas del puente de mando. Y en cierta forma conseguí divertirme un poco con la situación cuando me movía, para ver como reaccionaban, de modo que alguna pared del puente de mando quedase entre su mirada y yo y entonces se movían ellos también para seguir mirándome.

Y así, en el puente de mando, entre cha y cha y conversaciones con el capitán pasaron rápido las 5 horas que duró más o menos el trayecto.

El paisaje muy bonito, lleno de vegetación.



INFORMACIÓN ÚTIL

- Cambio: 1€ = 107 tk

- Oficina de BIWTC en Dhaka:
  • Dirección: Bhaban 5, Dilkusha. No está exactamente donde dice Google Maps que está. Está en la carretera entre ese sitio y el hotel Purbani International.
  • Horario: a partir de las 9am. Los viernes está cerrado porque no hay barco ese día.
- Entrada terminal puerto Sadarghat en Dhaka: 4 tk

- Rocket Dhaka-Barisal (cabina en 2da clase. Si no hay problemas unas 11 h y media): 1260 tk
  • Salida: 6:30pm
- Entrada terminal Puerto Barisal: 3 tk

- Rocket Barisal-Hularhat (3ra clase/general. Unas 4-5 horas): 80 tk
  • Salida: 7am
- Camarote barco Dhaka-Barisal